sábado, 9 de abril de 2022

Ucrania no es Guernica


 

El martes 5 de abril, durante el discurso que pronunció por vía telemática ante el Congreso de los Diputados, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski comparó los efectos de la guerra en su país con el bombardeo de Guernica (Vizcaya) en abril de 1937. No fue una comparación afortunada. Los daños colaterales de un bombardeo aéreo -que se producen siempre en todas las épocas- no tienen nada que ver con el asesinato expreso de civiles en un territorio dominado por una fuerza militar, en este caso el Ejército ruso.

La alusión de Zelenski muestra, sobre todo, la pervivencia de relatos basados en la propaganda y la desinformación, que en el caso español estuvo presente desde los primeros meses de la guerra civil. La mediocridad de muchos autores, que suplen la falta de investigación con la repetición de errores antiguos, está detrás de falacias como la supuesta matanza de la plaza de toros de Badajoz o el bombardeo naval de los civiles que huían de Málaga. Incluso hay inventos recientes, como ha sido el caso del "Experimento Stuka" en el frente de Castellón.

Algunos tópicos se han mantenido mucho más allá de lo razonable y se destacan acontecimientos de limitada trascendencia, con olvido de otros más relevantes. El bombardeo germano italiano de Guernica, por ejemplo, fue objeto desde que tuvo lugar en abril de 1937 de gran atención, hasta el punto de que Pablo Picasso denominó con el nombre de esa villa vizcaína el cuadro que le había encargado el Gobierno republicano sobre la Guerra Civil, pero el relato de lo sucedido estuvo mucho tiempo plagado de falsedades y exageraciones, por ambos bandos.

Ese relato ya ha sido en buena medida desmitificado y hay prácticamente consenso en que las víctimas mortales no llegaron a 200 (126 según Jesús Salas Larrazábal, aunque el primero en publicar una cifra veraz fue Vicente Talón en 1970). En cambio, muy pocos han oído hablar de la matanza perpetrada por los milicianos en la cárcel de Guadalajara el 6 de diciembre de 1936, donde a lo largo de horas fueron asesinados 282 presos derechistas. O el asesinato el 12 de agosto de 1936, en el Pozo del Tío Raimundo (Madrid), de 193 detenidos que habían sido llevados en tren desde Jaén, entre ellos el Obispo Don Manuel Basulto, que murió perdonando a sus asesinos. Estos últimos, de la CNT, mataron a sus víctimas con ametralladoras, ante una infame turba de dos mil personas que contemplaban el "espectáculo". Lo mismo cabe decir del asesinato de 156 presos internados en el buque prisión "Alfonso Pérez" (Santander, 27 de diciembre de 1936), o del bombardeo republicano de Cabra (Córdoba), que el 7 de noviembre de 1938 causó 109 muertos civiles, casi los mismos que en Guernica año y medio antes. El mayor genocidio de la guerra -unos cinco mil asesinatos en Paracuellos del Jarama (Madrid) en noviembre de 1936- es ignorado por muchos, a pesar de su evidente paralelismo con las matanzas actuales en Ucrania, en concreto en Bucha.

Algunos autores británicos -que gozan de una inmerecida proyección gracias a la difusión mundial del idioma inglés- suplen su falta de investigación con la repetición de falsos tópicos que tienen más de 80 años, en línea con las habituales chapuzas de la BBC. En 2004 un tal Francis Corby -del Imperial War Museum, nada menos- describió así lo sucedido en Guernica

"Durante más de tres horas, bombarderos Heinkel He 111, acompañados por cazas que ametrallaban a tierra, arrojaron 45.000 kilos de bombas de alta carga explosiva e incendiarias sobre Guernica, reduciéndola a escombros sistemáticamente. Murieron más de 1.600 civiles, un tercio de la población, y casi 900 resultaron heridos".

El párrafo es digno de pasar al Guinness: ni uno solo de los datos es cierto. Ignora la participación de bombarderos italianos; los aviones más utilizados fueron trimotores Junkers 52, una aeronave civil de transporte de pasajeros habilitada para lanzar bombas; las docenas de aparatos que intervinieron no podían bombardear durante más de tres horas -ni siquiera media-; los muertos no llegaron a la décima parte y el bombardeo no destruyó el 70 por 100 de los edificios, sino menos de la mitad. Fueron los incendios posteriores los que destruyeron gran parte de la villa, no la acción directa de las bombas. La traducción es también deficiente: las bombas "high explosive" son en nuestro idioma rompedoras.

Las cosas no han cambiado mucho. La película Gernika, dirigida por Koldo Serra en 2016, es una suma de despropósitos. Tras la falacia de considerar una democracia al Gobierno del Frente Popular la cinta muestra una situación bélica ajena a la real. Presenta una caricatura del jefe de Estado Mayor de la Legión Cóndor -Von Richthofen-; incluye bailes de gala -¡de rigurosa etiqueta!- para los corresponsales en el Bilbao de abril de 1937; inventa una checa soviético-comunista en Guernica; aviones polimotores de bombardeo horizontal pasan en vuelo rasante, cuando los aviones de bombardeo horizontal de la Legión Cóndor debían lanzar las bombas a más de mil metros de altura, para que pudiera desenrrollarse la cinta que actuaba de seguro; las conferencias telefónicas con Nueva York son ¡instantáneas! y la acción culmina con una estética de videojuego de mala calidad. Resulta difícil poder explicar semejante disparate, aunque no puede descartarse un exceso de Chacolí.

Lo sucedido fue manipulado desde los primeros momentos por ambos bandos. El primero en hacerlo fue el periodista británico George L. Steer, corresponsal del Times de Londres, que en 1938 publicó El árbol de Guernica, un relato muy sectario y repleto de errores. Comenzaba diciendo que el bombardeo se produjo en día de mercado, como si fuera la jornada normal de una apacible villa, cuando el frente estaba a unos 15 Km, retrocediendo, y el mando militar había prohibido la llegada de personas con productos para el mercado.

El Gobierno del Frente Popular difundió la cifra de 1.645 víctimas mortales, más de diez veces superior a la real. Los 126 muertos, por otra parte, no fueron víctimas directas de las bombas, sino producto del derrumbamiento de dos refugios mal construidos: el Asilo Calzada y el Santa María. La villa, en fin, estaba situada junto a un puente -el de Rentería- que era el último antes del mar y paso obligado del material pesado y motorizado de las tropas que se retiraban. Las deficiencias de puntería de los aviones fueron las que hicieron caer gran parte de las bombas en la población, que por cierto albergaba tres fábricas de armas: Unceta (pistolas Astra), Talleres de Guernica (bombas de aviación, espoletas y ojivas para Artillería y cargas de profundidad antisubmarinas) y Beistegui (ametralladoras).

En el otro bando y preocupado por mantener el apoyo de la aviación alemana, que consideraba imprescindible, Franco respaldó achacar la destrucción de la villa vizcaína a la actuación de dinamiteros, lo que era falso. Pasaron muchos años antes de que esa mentira empezara a rectificarse. En julio de 1949 (nº 114, páginas 35 a 44) un artículo de la revista Ejército -escrito poco antes de su muerte por el general José Martínez Esparza, testigo de la ocupación de la villa- ya admitió que había actuado la aviación, pero la rectificación oficiosa se produjo en 1971, en la monografía Vizcaya del Servicio Histórico Militar, basada en información veraz. Un año antes, en septiembre de 1970, la revista Ejército (nº 368, página 74) ya había publicado una elogiosa crítica del libro Arde Guernica de Vicente Talón, que comenzaba así: "El 26 de abril de 1937 la villa de Guernica fue destruida por los aviones de la Legión Cóndor". El bando contrario -por no hablar de algunos pseudohistoriadores- tardó más tiempo en rectificar las falsedades iniciales, tanto las de nacionalistas vascos como las del insolvente George Steer. Todavía en 1984 escuché a un nacionalista vasco, en el propio Guernica, hablar de 4.000 muertos.

Algunos de los datos básicos fueron ignorados o manipulados. Steer, por ejemplo, no citó la participación de aviones italianos. El periodista, conservador, quería estimular el rearme británico ante la amenaza de empezaba a constituir la Alemania nazi y limitó la responsabilidad de lo ocurrido a la aviación alemana, cuyo poderío podría ser empleado contra Gran Bretaña, en lo que tenía razón.

El mito más destacado fue suponer que el bombardeo pretendía dañar un símbolo del autogobierno vasco, por estar en Guernica la Casa de Juntas, donde históricamente los reyes de Castilla juraban los fueros de Vizcaya. Como el edificio se encontraba en las afueras de la villa no sufrió ningún daño y el jefe del Ejército del Norte, general Emilio Mola, ordenó su protección. Los primeros en hacerlo fueron Regulares de Tetuán, sustituidos al poco tiempo por una compañía de Requetés navarros, al mando del capitán Jaime del Burgo.

Por supuesto, las fuerzas que ocuparon la villa no asesinaron a ni un solo civil. Al conocer los efectos del bombardeo, el general Franco prohibió a las aviaciones italiana y alemana que llevaran a cabo acciones similares. Ucraina, por tanto, no se parece en nada a Guernica.

Fuente

viernes, 1 de abril de 2022

Propaganda de guerra

 La gran cobertura informativa sobre la invasión de Ucrania en comparación con el total de toda las informaciones publicadas sobre el resto de conflictos bélicos existentes actualmente, que es casi nula en los grandes medios, muestra que el fin de esta no consiste únicamente en transmitir el desarrollo y los horrores de una guerra sino de aprovechar la situación para intentar revertir la disidencia cada vez mayor contra la agenda globalista y las instituciones que la sustentan como la OTAN y la UE. Pura propaganda.

La necesaria colaboración entre los medios de comunicación y las oligarquías políticas y económicas.

“Toda acción de propaganda tiene que ser necesariamente popular y adaptar su nivel intelectual a la capacidad receptiva del más limitado de aquellos a los cuales está destinada. De ahí que su grado netamente intelectual deberá regularse tanto más hacia abajo, cuanto más grande sea el conjunto de la masa humana que ha de abarcarse. Mas cuando se trata de atraer hacia el radio de influencia de la propaganda a toda una nación, como exigen las circunstancias en el caso del sostenimiento de una guerra, nunca se podrá ser lo suficientemente prudente en lo que concierte a cuidar que las formas intelectuales de la propaganda sean, en lo posible, simples.[1]” plasmó Adolf Hitler en su Mein Kampfdurante su primer año de estancia en el presidio de Landsberg para cumplir la condena por el intento de golpe de Estado en 1923. En el capítulo “propaganda de guerra” de dicha obra el líder nacionalsocialista analiza los errores de la propaganda alemana durante la I Guerra Mundial, la cual “fue igual a cero”[2], a la vez que propone futuras técnicas propagandísticas. Este artículo no va destinado a analizar la forma de trabajar la propaganda de las milicias paramilitares nacional-socialistas que operan libremente en Ucrania desde 2014 como el batallón Azov [3], sino analizar como la prensa occidental, la nuestra, sigue las instrucciones tal y como el Führer lo habría estipulado.

En marzo de 2020 el Parlamento Europeo recogía que “seis años después del inicio del conflicto armado en el este de Ucrania y de la anexión ilegal de la península de Crimea por Rusia, los acuerdos de paz de Minsk para poner fin a los combates han dado escasos resultados. A pesar de algunos avances a finales de 2019, como el intercambio de prisioneros y las nuevas conversaciones de paz, prosiguen los combates en el este de Ucrania” [4] y “dado que las víctimas mortales han alcanzado la cifra de 13.000, que hasta 30.000 personas han resultado heridas, 1,4 millones están desplazadas y 3,4 millones necesitan ayuda humanitaria, en enero de 2020 las Naciones Unidas solicitaron 158 millones de dólares para asistencia humanitaria y para proteger a las personas vulnerables en el este de Ucrania”[5]. También ONGS y medios de comunicación españoles hicieron referencia a este conflicto pero sin profundizar[6], como si fuera una de las tantas guerras que existen actualmente y que a nadie importa.

Desde el Euromaidán en 2014, hasta la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, han aparecido de forma masiva en los medios de comunicación noticias relacionadas con la crisis de la Covid, las tensiones entre la UE y los países del grupo de Visegrado, varias crisis de refugiados e inmigrantes, el Brexit, la legislatura de Trump o las demostraciones militares de Corea del Norte, a lo que hay que sumarle toda la incesante actualidad nacional. Es normal que cualquier consumidor de noticias, ante tanta saturación, olvide lo que pasó hace una semana o el orden cronológico de los acontecimientos. También se olvidaba fácilmente a principios del siglo XX pese a que solo existía la radio y había que comprar cada mañana al periódico en el quiosco, como recoge Hitler en su obra: “La capacidad de asimilación de la gran masa es sumamente limitada y no menos pequeña su facultad de comprensión, en cambio es enorme su falta de memoria. Teniendo en cuenta estos antecedentes, toda propaganda eficaz debe concretarse sólo a muy pocos puntos y saberlos explotar como apotegmas hasta que el último hijo del pueblo pueda formarse una idea de aquello que se persigue. En el momento en que la propaganda sacrifique ese principio o quiera hacerse múltiple, quedará debilitada su eficacia por la sencilla razón de que la masa no es capaz de retener ni asimilar todo lo que se le ofrece. Y con esto sufre detrimento el éxito, para acabar a la larga por ser completamente nulo.”[7]

La prensa occidental, a saber, demócrata, liberal y capitalista, está repitiendo hasta la extenuación el riesgo de desaparición de la democracia y la libertad en Ucrania, como si se tratara de un ejemplo a seguir para sus vecinos rusos, polacos, húngaros o eslovacos[8], además de una más que posible expasión de Rusia hacia occidente. Pero desde la coordenadas de las democracias occidentales de mercado pletórico, en las que se pretende implementar la delirante Agenda 2030, ¿se puede considerar a Ucrania una democracia “homologable” previamente a la invasión rusa?

Si analizamos la clasificación de calidad democrática de la revista The Economist del año 2021, Ucrania figura igualada con México en el puesto 86, muy por detrás de la Hungría de Viktor Orbán (56), la Polonia de Andrzej Duda (51) o la Brasil de Jair Bolsonaro (47)[9]. Pero una clasificación que lidera Noruega, donde existe una organización estatal como el Barnevernet que roba arbitrariamente los hijos a sus padres, sobre todo a los extranjeros, poca fiabilidad se puede esperar, así que no me extrañaría si en la misma clasificación referida al año 2022 Ucrania figurase entre los 20 primeros puestos y Zelensky como principal aspirante al premio Nobel de la Paz.

En referencia a uno de los principales dogmas de las democracias occidentales, los derechos del movimiento LGTBI, algunos medios y tertuliano vaticinan la represión que sufrirán los homosexuales por la llegada de los rusos, como si en Ucrania se viviera una fiesta del orgullo gay permanente. El informe “Homofobia de Estado” de The International Lesbian, Gay, Bisexual, Trans and Intersex Association (ILGA) señala que “en 2012 se introdujeron en Ucrania los proyectos de ley 1155 y 0945 en un intento de “proteger” a les niñes de la “propaganda” sobre las relaciones entre personas del mismo sexo. Sin embargo, ambos proyectos no llegaron a la etapa del debate parlamentario. En 2019 el Consejo de la ciudad de Rivne, en Ucrania occidental, prohibió la celebración de manifestaciones públicas LGBT. Se introdujo la decisión “de prohibir la propaganda de diversos tipos de comportamiento sexual desviado en la ciudad de Rivne, incluyendo en forma de las denominadas ‘marchas de la igualdad’, ‘desfiles del orgullo’, ‘festivales de la cultura queer’, etc., que se celebran en lugares de ocio masivo para familias con niños”. En 2020, la Corte Administrativa del Distrito de Rivne declaró la prohibición ilegal e inválida. En 2020, dos diputades introdujeron en el Parlamento el Proyecto de Ley No. 3917 que castiga “la propaganda del homosexualismo y el trangenerismo”. Asimismo, en 2020 el Tribunal Administrativo Regional de Kiev declaró discriminatoria una resolución del Consejo Regional de Chernivtsi que, al igual que múltiples decisiones emitidas en todo el país, llamaba al gobierno a “proteger la institución de la familia” mediante la prohibición de las manifestaciones LGBT y la adopción de legislación sobre la “propaganda” LGBT. “[10]. En es mismo informe se recoge que la única diferencia en la protección al colectivo LGTBI se establece en la protección laboral [11], ya que desde 2015 “el artículo 21 del Código del Trabajo (1971), modificado por la Ley No. 785-VIII (2015), incluye la orientación sexual como uno de los motivos prohibidos de discriminación en el empleo”[12]. Además “a muchas de las mujeres trans que intentan huir de Ucrania y que no tienen sus documentos actualizados les frena la prohibición para los hombres que están en edad para el servicio militar. El Gobierno no les permite salir del país”[13]. Sobre esto aún no se han pronunciado las del “techo de cristal” y “el nosotras parimos, nosotras decidimos” para exigir con los pechos al aire una “cuota de igualdad” en el frente de batalla. Pero cualquiera que conozca el mundo eslavo sabe que en general estas ideas LGTBI no van a tener el mismo recorrido en los antiguos territorios del Pacto de Varsovia y Yugoslavia que en otros países del continente, salvo por motivos monetarios, es decir, que se le nieguen o se le retiren fondos e inversiones si sus parlamentos soberanos no aceptan las correspondiente directrices de entidades supranacionales[14].

La publicidad de la solidaridad.

“Pero tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha, para que tu limosna sea en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.”[15]. Esto es algo que los miembros de la sociedad secular en la que vivimos desconocen, como se puede contemplar en las redes sociales repletas de perfiles con imágenes del material enviado a los refugiados o los relatos de viajes heroicos de quien ha recorrido Europa para recoger en su vehículo a una familia. Al fin y al cabo buscan la recompensa del Padre secular, el icono con el pulgar hacia arriba del me gusta de la red social correspondiente. Pero si nauseabundo resultan estos actos de egocentrismo y vanidad de individuos tras una pantalla, no menos lo son los realizados por las empresas privadas que combinando sus logos con la bandera ucraniana han tenido un filón para publicitar su solidaridad corporativa, como por ejemplo en la red laboral linkedin.

Y es la propaganda de guerra la causante de tal movilización que jamás se hubiera producido sino se hubiera inundado las pantallas de imágenes y vídeos de las zonas de combate apelando al sentimentalismo. El pagano Hitler en referencia al sentimentalismo observó que “la gran mayoría del pueblo es, por naturaleza y criterio, de índole tan femenina, que su modo de pensar y obrar se subordina más a la sensibilidad anímica que a la reflexión. Esa sensibilidad no es complicada, por el contrario es muy simple y rotunda. Para ella no existen muchas diferenciaciones, sino un extremo positivo y otro negativo: amor u odio, justicia o injusticia, verdad o mentira, pero jamás estados intermedios.”[16]

Los reyes de la propaganda

Si hay algo que ha quedado ya definitivamente claro, es la no imparcialidad de las redes sociales. Alguna red social que otra (permítame que no ensucie mi artículo incluyendo su nombre), la cual no hace mucho tiempo atrás censuraba usuarios por cualquier nimiedad o incitar a la violencia [17], permite en estos momentos que se llame al asesinato de rusos, como si todos los rusos tuvieran las mismas ideas, lo que básicamente consiste en ignorar que es la nación más “multicultural” del planeta. Esto choca con la posición tomada en Europa ante los atentados yihadistas. ¿Recuerdan las campañas existentes para “evitar la confusión” entre musulmanes y fundamentalistas islámicos con el fin de no provocar una profunda islamofobia? Si esta contradicción es otra muestra de la propaganda de guerra, también lo es afirmar que Putin es un dictador que somete a su pueblo mientras que se intenta castigar a los rusos que viven fuera de Rusia, en definitiva, al castigado “pueblo” ruso por la dictadura de Putin se le aplica también castigos en las democracias occidentales en vez de liberarlos del dictador y ofrecerle su apoyo y adhesión a la causa demócrata. Aunque más bien parece que estén aún buscando una especie de Lebensraum. [18]

Cuando la guerra de Ucrania termine y todo vuelva a la normalidad de los últimos 70 años, es decir, EEUU apoyando golpes de Estados e iniciando guerras donde haya cualquier gobierno contrarios a sus interés, ¿volverán los medios de información que ahora claman por los horrores de la guerra a pedir sanciones ejemplares para EEUU, la persecución a los ciudadanos estadounidenses, la cancelación de suscripciones a todas las plataformas digitales de series y películas de Hollywood, la expulsión de todas los fondos de inversión y multinacionales que solo crean trabajos basura, el cierre de sus bases militares fuera del terreno estadounidense o desistir de la implantación de la Agenda 2030?

Podría darse el caso que la propaganda, al insuflar miedo e incertidumbre sobre el futuro por los posibles conflictos geopolíticos, surtiera el efecto contrario y los europeos se acabasen abrazando a políticos proteccionistas contrarios a la Agenda 2030, favorables a la energía nuclear y al control fronterizo de bienes y personas al experimentar por segunda vez, en menos de dos años, como los precios de productos básicos, e incluso su existencia, se disparan por acontecimientos que comenzaron a miles de kilómetros de sus fronteras. Larry Fink, presidente y consejero delegado de la mayor gestora de inversiones del mundo como es BlackRock, reconoce en una carta a sus accionistas “que la invasión rusa de Ucrania ha puesto fin a la globalización que hemos vivido durante las tres últimas décadas”[19].

Seguramente la prensa anglosajona sabrá como revertir dicha situación, la propaganda siempre ha sido su mejor arma y los españoles aún la sufrimos en forma de leyenda negra y es algo que Hitler comprobó durante la I Guerra Mundial: “Inglaterra se había percatado de algo más al considerar que el éxito del arma espiritual de la propaganda, dependía de la magnitud de su empleo y que ese éxito compensaba plenamente todo esfuerzo económico. La propaganda era considerada allí como un arma de primer orden, en tanto que entre nosotros no significaba otra cosa que el último mendrugo para políticos sin situación o bien la posibilidad de un puestecillo de retaguardia para héroes modestos”[20].

En España y el caso de Anne-Laure Bonnel

En el caso de España, donde los grandes medios de comunicación interpretan de forma dispar los resultados de unas elecciones, los datos del paro o los casos de corrupción, en cambio, no divergen en su propaganda de guerra contra Rusia y el apoyo a las sanciones. Esperemos que esta línea común se mantenga ante cualquier crisis con Marruecos. En el año 2016 Pedro Sánchez pidió “la dimisión del ministro de Industria en funciones (José Manuel Soria), después de que se haya sabido que su nombre figura en los llamados ‘Papeles de Panamá’ como administrador de una empresa durante dos meses en 1992” [21]. Es de esperar que dejara su ética de lado una vez que llegó a Presidente del Gobierno para ejercer la diplomacia al entrevistarse con Zelensky en diciembre de 2021 [22], dos meses después de que el presidente ucraniano apareciera en los “papeles de Pandora”[23]. También en el año 2016 una reportera de guerra francesa llamada Anne-Laure Bonnel publicó un documental que ella misma había producido sobre la vida de la población del Donbás a partir del Euromaidán[24], cuando la propaganda de guerra occidental no era rentable. Tras la invasión rusa “denunció que el diario (Le Figaro) borró de sus plataformas su artículo sobre la vida de la población del Donbass”[25] en una red social: ” Le Figaro’ acaba de retirar mi artículo ya publicado y lo invisibiliza de ahora en adelante. ¿Por qué? Pregunten por ello. Indígnense”[26].

Censurar es parte de la propaganda de guerra y por eso es lícito que los medios occidentales defensores de la libertad de expresión no se rebelen por la censura a la propaganda del bando contrario que encarnan los medios Sputniknews y Rusia Today.


[1] Mi lucha, Capítulo propaganda de guerra. Adolf Hitler, 1924]
[2] Mi lucha, Capítulo propaganda de guerra. Adolf Hitler, 1924
[3] Las razones y detalles de la guerra de Ucrania | El Manifiesto Párrafo el conflicto olvidado
[4] Ucrania: Los Acuerdos de Minsk cinco años después (Europa.eu)
[5] Ucrania: Los Acuerdos de Minsk cinco años después (Europa.eu)
[6]La penúltima revolución de Lenin | El Manifiesto
[7] Mi lucha, Capítulo propaganda de guerra. Adolf Hitler, 1924]
[8] a)“Putin teme que las ideas de democracia y libertad en Ucrania se extiendan a Rusia” (larazon.es) b) Invasión a Ucrania: La democracia que defendemos | Opinión | EL PAÍS (elpais.com) c) Ucrania es la víctima y el objetivo, la democracia – Óscar Ortiz Antelo – Libertad Digital d)La defensa de la democracia mundial está en Ucrania | La Nación (nacion.com) e)Ucrania es la víctima, la democracia el objetivo | elcato.org
[9] Democracy Index 2021 (eiu.com) pg.14
[10] SPA-COVArtboard 1 (ilga.org) Pg.172

[11] SPA-COVArtboard 1 (ilga.org) Pg.344
[12]SPA-COVArtboard 1 (ilga.org) Pg.244
[13] El pasaporte con el género equivocado: la odisea de las mujeres trans para escapar de Ucrania | Euronews
[14] Bruselas abre expedientes sancionadores a Hungría y Polonia por sus leyes homófobas (eldiario.es)
[15] Mateo 6:3-4
[16] Mi lucha, Capítulo propaganda de guerra. Adolf Hitler, 1924]
[17] Estos son los motivos por los que Facebook te puede expulsar y bloquear tu publicación (abc.es)
[18] Mi lucha, Capítulo orientación política hacia el este. Adolf Hitler, 1924]
[19] Larry Fink (BlackRock), sobre Rusia: “El acceso a los mercados de capitales es un privilegio, no un derecho” (elespanol.com)
[20]Mi lucha, Capítulo propaganda de guerra. Adolf Hitler, 1924]
[21] Pedro Sánchez pide la dimisión de Soria tras aparecer su nombre en los ‘Papeles de Panamá’ (europapress.es)
[22] Sánchez traslada al presidente de Ucrania el compromiso de España con su integridad ante la amenaza rusa (europapress.es)
[23] a) Ucrania y los papeles de Pandora (nuevoperiodico.com) b) La familia del presidente tenía la intención de recibir dividendos desde el extranjero después de que Zelensky llegara al poder. (slidstvo.info) (traducir al español)
[24] DONBASS (Subtítulos en Español) Documental de Anne Laure Bonnel. 2016 – YouTube
[25] “Le Figaró” censura a una corresponsal de guerra – FeSP – Federación de Sindicatos de Periodistas (fesperiodistas.org)

[26] “Le Figaró” censura a una corresponsal de guerra – FeSP – Federación de Sindicatos de Periodistas (fesperiodistas.org)


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miércoles, 23 de marzo de 2022

¿Se romperá el muro de silencio?: Entrevista de Arnaud Imatz a Pío Moa


 

Se ha publicado en Francia la traducción de Los mitos de la guerra civil, que reenfoca aquella contienda tan decisiva en la reciente historia de España, e indirectamente en la de Europa. El libro, más que otros míos, debido a su extraordinario éxito, motivó una auténtica histeria en los medios izquierdistas, separatistas y de la derecha “progresista”, que clamaron unánimemente por la censura de mis obras y mi muerte civil.  No se crea que es un ambiente exclusivamente español, pues en el resto de Europa persiste aún la emocionalidad creada por unas propagandas izquierdistas y comunistas trasladadas a una historiografía en el fondo ridícula, por sus contradicciones. Tanto es así, que la  traducción al francés por la prestigiosa editorial Tallandier, fue cancelada, incluso después de haberse anunciado en Internet;  y ha habido que esperar  ¡veinte años! para que por fin aparezca la traducción, en una editorial menor. La censura ha impedido también que el libro se publique en inglés, alemán o italiano (se ha publicado en polaco).  Ahora, con motivo de la traducción francesa, el prestigioso historiador y ensayista Arnaud Imatz me ha hecho la entrevista que a mi vez traduzco al español:  

Antiguo militante del Partido comunista de España reconstituido (PCEr), miembro fundador del GRAPO,  movimiento maoísta, resistente y terrorista durante los últimos años de la dictadura franquista, retirado de toda actividad política , definiéndose como demócrata y liberal desde hace cuarenta años,  Pio Moa  se ha convertido en uno de los autores más conocidos de su país. Ignorado en Francia, es centro de todas las polémicas y constituye un fenómeno cultural en España, cuyos libros son  best-sellers. Su esfuerzo honesto y desinteresado de reinterpretación de la II República española, de los orígenes, desarrollos y consecuencias de la guerra de España,  especialmente a partir de los archivos de la Fundación socialista Pablo Iglesias, es la más exitosa de los últimos veinte años. Hemos entrevistado al autor  en relación con la salida  en Francia de este libro acontecimiento, Los mitos de la guerra de España (1)

Arnaud Imatz : La guerra civil española (GCE) o la guerra de  España, como se la conoce en Francia es uno de los lugares privilegiados del embuste. Se repite ad nauseam que fue la consecuencia de la acción nefasta de Franco, o, por decirlo más “sabiamente”, el resultado de la agresión del Ejército, la Iglesia y la Banca contra el Pueblo, la Democracia y la República. En sus trabajos e investigaciones usted demuestra que fue, al contrario,  el movimiento revolucionario y el hundimiento de del Estado y de la democracia lo que empujó al alzamiento de 1936. ¿Cómo ha llegado usted a esa conclusión , habiendo sido  en su juventud un activista antifranquista, militante de la extrema izquierda marxista?

Pío Moa: Aunque suene paradójico, Franco fue el último en rebelarse contra la república. Antes lo habían hecho los socialistas, anarquistas, republicanos de izquierda (empezando por Azaña), separatistas catalanes y vascos, y el derechista Sanjurjo. El también derechista Alcalá-Zamora saboteó a las propias derechas, por un complejo de inferioridad. Nada más falso que eso de «el pueblo contra la Iglesia, etc.”. El pueblo votó muy mayoritariamente a la derecha en noviembre de 1933. Y fue entonces cuando izquierdas se decidieron a la insurrección armada. Cuando yo era joven era marxista. Consideraba que los errores y crímenes a la vista de todos eran consecuencias pasajeras de un magno ensayo histórico, que no podía salir perfecto de entrada, y que se superarían. Estudiando las contradicciones del marxismo, partiendo de la teoría del descenso de la tasa de ganancia, concluí que a partir de errores de base en la concepción teórica solo podían salir errores y crímenes, que estos no eran casuales o producto de la inexperiencia.

¿Por qué da usted tanta importancia al intento de revolución socialista de 1934 en el origen y antecedentes directos de la GCE?

La revolución socialista-separatista catalana de octubre de 1934 fue planteada abierta y explícitamente como una guerra civil para destruir la república « burguesa » e imponer una república comunista y en su caso la secesión de Cataluña. Está absolutamente documentado, por eso ha habido un enorme empeño en disimularlo por parte de una historiografía propagandística muy extendida, pero sin el menor valor serio.

¿Existía peligro fascista en la España de los años 30? 

No. Lo confesaron los propios líderes del PSOE Largo Caballero y su mentor intelectual Araquistáin. Lo dijeron fuera de España. Dentro insistían en lo contrario, para soliviantar a la gente. Era parte de su preparación para la guerra civil

¿Cómo se hundieron definitivamente en 1936  la legalidad republicana y la coexistencia democrática? 

Del fracaso de la insurrección del 34 las izquierdas podían haber aprendido una lección y moderarse. Fue lo contrario. Llegaron a unas elecciones anormales anunciando abiertamente que no reconocerían una victoria de la derecha. Y falsificaron las elecciones, como han demostrado estudios recientes muy concretos. Esa falsificación fue un verdadero golpe de estado que abrió un período de completa quiebra de la legalidad republicana.

¿Quiénes serían, en su opinión, las principales personalidades políticas responsables de la guerra civil? 

Aunque suene paradójico, el principal responsable fue el derechista Alcalá-Zamora presidente de la república. En 1933 las izquierdas y separatistas fueron vencidos en las urnas, y en 1934 volvieron a serlo al rebelarse con armas. El PSOE y los separatistas debían haber sido ilegalizados mientras no hubieran aprendido la lección. Lo que hizo Alcalá-Zamora fue impedir cualquier medida efectiva, y al mismo tiempo desarticuló a quienes habían ganado las elecciones y vencido la insurrección. ¿Por qué lo hizo ? Básicamente por un complejo típico de pasar por « progresista » y congraciarse con las izquierdas. En segundo lugar, los mayores responsables fueron el jefe socialista Largo Caballero y el separatista catalán Companys.

Las grandes formaciones políticas del Frente Popular, ¿aceptaban la democracia liberal y el reformismo, o más bien trataban de instaurar una forma de “democracia popular”, un sistema colectivista, incluso una “dictadura del proletariado? ¿Había verdaderos demócratas en la España de 1935-36?

El partido radical de Lerroux era democrático, aunque corrupto. La CEDA derechista no era democrática, pero aceptaba la legalidad republicana. Las izquierdas vieron la república como un cauce para imponer su dictadura « proletaria », es decir, de ellas mismas; y los separatistas como un instrumento para lograr la secesión. Por eso, cuando perdieron las elecciones pasaron a la rebeldía abierta.

En Francia, las Brigadas Internacionales siempre se presentan más o menos como un movimiento de voluntarios que defendían la democracia en España. Jacques Chirac  lo decía así en 2002, en un homenaje al coronel Rol-Tanguy, ex brigadista y militante comunista ¿Puede usted explicarnos qué eran las Brigadas Internacionales? ¿Por qué tienen una imagen tan idílica en Occidente y al contrario,  generalmente siniestra y repulsiva en los países del este? 

Las Brigadas internacionales fueron un ejército paralelo movilizado por la Komintern. Obviamente les parecerán muy bien a quienes tengan mentalidad comunista o similares. Claro, en Europa del este han conocido muy bien dónde acababa aquel pretendido romanticismo comunista y no se dejan engañar, como nuestros « progresistas »

¿Por qué fue vencido el Frente Popular?

La única fuerza seria del Frente Popular (alianza de sovietizantes y separatistas básicamente), eran los comunistas. Estos tenían una estrategia real y el apoyo directo de Stalin. Enseguida vieron que era preciso un ejército regular y disciplinado y no el “folklore” miliciano. La verdad es que el resto del Frente se componía de grupos entre disparatados y pintorescos, muy aficionados, sobre todo los socialistas, al robo y a las chekas de retaguardia. Los comunistas tuvieron que luchar con la estupidez de sus aliados, lo que creó grandes resentimientos, por los crímenes implicados, y de hecho esos aliados, Azaña, por ejemplo,  sabotearon cuanto pudieron a los comunistas.

El historiador marxista Manuel Tuñón de Lara  ha sido por mucho tiempo el icono admirado y respetado de los hispanistas franceses, mientras que al mismo tiempo uno de los mayores especialistas internacionales, el historiador  americano Stanley Payne era víctima en Francia de una verdadera omertá (ley de silencio) durante más de cuarenta años.  ¿Por qué la percepción de la guerra de España sigue siendo tan mayoritariamente favorable al Frente Popular en los medios universitarios y periodísticos franceses?

Tuñón de Lara es, muy claramente, un historiador stalinista. La simpatía por los comunistas en Francia es explicable: la resistencia fue en gran parte comunista y supo hacerse una gran propaganda como si hubiera sido única. Por otra parte fue la URSS quien realmente derrotó al nazismo, a un coste inmenso. Y finalmente, los franceses han tenido la suerte de no experimentar en sus carnes las delicias del comunismo. Por eso se pueden permitir muchos el lujo de admirar al stalinismo, de quien es muestra Tuñón.

La mayor matanza de la guerra civil fue perpetrada por razones esencialmente religiosas: el 20%del clero, casi 7.000 religiosos y religiosas fueron asesinados.  Entre 1987y 2020 los papas han beatificado  no menos de 1916 mártires de la fe e incluso canonizado a 11. Sin embargo, durante la GCE varios autores que se declaraban humanistas cristianos, como Bernanos, Mauriac, Maritain o Mounier, apoyaron siempre al Frente Popular. ¿Cómo lo explicaría usted?

Dentro de la Iglesia ha habido una corriente de simpatía hacia el comunismo, que culminó en el Concilio Vaticano II, con unos « diálogos con los marxistas» que perjudicaron mucho a la Iglesia. Creo que también contó, durante la guerra de España, un sentimiento nacionalista francés. A Franco le ayudaban Alemania e Italia, y esos cristianos humanistas  creyeron que España iba a convertirse en satélite de ellas, en detrimento obviamente, de la influencia francesa. Lo que no ocurrió. En cambio el Frente Popular sí fue un satélite de Stalin

La llegada en España de una nueva generación de historiadores y periodistas hacia el final del siglo XX  se ha acompañado de un terrible retorno del odio y el sectarismo. usted mismo  ha sido insultado, excluido, cubierto de oprobio o puesto en la picota,  pero también aplaudido y alabado por numerosos lectores y universitarios. ¿A qué se debe esta  nueva crispación político-cultural?

Después de que el pueblo español aceptara en referéndum la democracia « de la ley a la ley », es decir, respetando la legitimidad histórica del franquismo, la oposición, que seguía siendo izquierdista y  separatista, emprendió una campaña de falsificación histórica que parecía haber ganado la partida a finales del siglo XX, al ser aceptada por una derecha intelectualmente muy pobre. De repente se vieron desmentidos documental y decisivamente, y reaccionaron como suelen…, hasta refugiarse en una « ley de memoria histórica » típicamente totalitaria, que amenaza las libertades de opinión, investigación, expresión y cátedra. Con ello demuestran claramente la clase de demócratas que son, y de paso la debilidad de sus historias.

Las autoridades españolas parecen obsesionadas con la adopción y refuerzo de leyes de memoria que solo atizan la división, la agitación, el rencor y el odio. ¿Es tan difícil aceptar la idea de una falta colectiva sin discriminar entre “buenos y malos” como condición necesaria para una reconciliación auténtica?

Si esas leyes atizan el rencor y la división es porque se basan en mentiras descomunales. Tienen de su parte a ciertos partidos, mayormente corruptos, y a un periodismo extraordinariamente inculto y casi infantil en sus manipulaciones. La realidad histórica es que Franco venció a una gravísima amenaza sovietizante-separatista, manteniendo la unidad nacional y la cultura hispánica, que evitó para España la guerra mundial,  que superó un aislamiento internacional criminal que pretendía hambrear al pueblo español, y que dejó un país próspero, moderado y reconciliado. Si es cierto que la verdad nos hará libres, hay que defenderla por encima de todo.

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Pedro Carlos González Cuevas: «la indigencia intelectual de la izquierda española»

 

Pedro Carlos González Cuevas: «la indigencia intelectual de la izquierda española»

Pedro Carlos González Cuevas es historiador, profesor universitario y autor de importantes obras sobre la derecha y el conservadurismo en España y experto en diferentes figuras como Ramiro de Maeztu, Charles Maurras, Carl Schmitt, Maurice Barrès, José Ortega y Gasset o Gonzalo Fernández de la Mora.


Aunque a la propia izquierda no le interesa que se hable de ello, lo cierto es que su indigencia intelectual ha sido denunciada por autores de peso…

La indigencia intelectual de la izquierda española es algo de sobra conocido y denunciado por algunos de sus portavoces más lúcidos como Josep Maria Castellet, Joan Fuster o Fernando Claudin. Lo había adelantado el gran Menéndez Pelayo. No obstante se ha tendido a ocultarlo. En ese sentido, toda la obra de un José Luis Abellán es un gigantesco fraude. No deja de ser significativo que cuando publiqué mi libro El pensamiento de la derecha española en el siglo XX en la editorial Tecnos, se pensó en la contrapartida izquierdista, pero los historiadores consultados rechazaron la petición. Seguramente era un reto excesivo para ellos. O no tenían la suficiente imaginación para inventarse una tradición. José Luis Abellán lo intento anteriormente, pero fracasó e hizo el ridículo. Su Historia crítica del pensamiento español fue un auténtico fraude.

¿Se podría afirmar por tanto que la izquierda española no ha aportado prácticamente nada al pensamiento español y tampoco al universal?

Lo dijo Ramiro de Maeztu. Lo cual puede relacionarse con el relativo atraso socioeconómico español y la lenta emergencia de nuevos grupos sociales, burguesía, proletariado. etc. Sin embargo, lo principal, a mi juicio, ha sido una extraña incapacidad intelectual y cultural en nuestra Ilustración e izquierda liberal.

No existe en nuestro suelo nada parecido a lo que Jonathan Israel ha denominado Ilustración radical de un Holbach, La Mettrie o Helvecio. Nuestra Ilustración es moderada, semejante en alguna medida a la anglosajona, compatible con la religión. Sus principales representantes fueron el Padre Feijoo y Jovellanos.

Tampoco existió en España un pensamiento liberal revolucionario digno de tal nombre. El liberalismo más lucido y representativo fue el de los moderados como el primer Donoso Cortes, Antonio Alcalá Galiano y Francisco Pacheco. En realidad, los grandes pensadores de la primera mitad del siglo XIX fueron los tradicionalistas Donoso Cortes y Jaime Balmes.

Ante esta ausencia de pensamiento, el remedio fue peor que la enfermedad. Julián Sanz del Río, afín al progresismo, eligió, en su viaje a Alemania, el krausismo, en lugar del positivismo de Comte o el idealismo de Hegel. Un gran error intelectual que no solo ha sido denunciado por Menéndez Pelayo, sino por Raymond Carr. Se eligió a Krause por el carácter laico de su filosofía. Pero ello obstaculizó la recepción del positivismo y del marxismo. No menos negativa fue la recepción de Proudhon por Pi y Margall. Su doctrina del pacto sintagmático y del federalismo fue una de las causas del fracaso de la I Republica. Hoy la izquierda sigue reivindicando a Pi y Margall.

No mucho mejor fue la aportación de la izquierda liberal en el ámbito de la historiografia.

Frente a la Iglesia católica inventaron los mitos de Al Andalus, los comuneros o los fueros como antecedentes históricos del régimen liberal. Como se demostró en la polémica de la ciencia española, los krausistas desconocían la historia del pensamiento español. Menéndez Pelayo tuvo que descubrir les la existencia de Raimundo Lulio, Juan Luis Vives y Francisco Suárez. En su Historia de los heterodoxos españoles Menéndez Pelayo les descubrió sus ancestros ideológicos. Así lo reconoció Juan Goytisolo en el caso de José María Blanco White. Igualmente con el abate Marchena. Los mitos de Al Andalus, de los comuneros y los fueros permanecen vigentes en el imaginario de la izquierda.

Especialmente grave fue el caso de la izquierda obrera.

No fue sólo la negativa influencia del anarquismo, sino la nula calidad del Marxismo español. El socialismo español fue profundamente anti intelectual. Pablo Iglesias Posse no sólo eligió como mentor intelectual al torpe y sectario Jules Guesde, sino que marginó conscientemente a los intelectuales de los aparatos del partido. Nunca pudieron existir un Kautsky o un Bebel españoles. Ni tan siquiera se hicieron eco de las tesis de Otto Bauer o Karl Renner sobre las nacionalidades. Los intelectuales quedaban en los estatutos del Psoe excluidos de cualquier cargo y representación de tipo colectivo. Lo cual fue muy criticado por Ramiro de Maeztu y José Ortega y Gasset. El Marxismo español brilló por su inexistencia.

Posteriormente, militaron en el Psoe algunos intelectuales como Fernando de los Ríos y Julián Besteiro, pero eran miembros de la Institución Libre de Enseñanza y herederos del krausismo, y no aportaron nada nuevo al socialismo. Y lo mismo podemos decir del incalificable Luis Araquistain.

La hoy mitificada II República tampoco trajo ninguna novedad desde el punto de vista ideológico.

Significó, en un principio, el triunfo del liberalismo de izquierdas y del socialismo. Contó en sus comienzos con el apoyo de intelectuales que no eran de izquierdas como Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala. Pronto se desencantaron del nuevo régimen y en la guerra civil apoyaron a Franco.

Los intelectuales cuestionaron la II República. Lo hizo Maeztu y los miembros de Acción Española. E igualmente Luis Araquistain y los socialistas revolucionarios de Leviatán. Lo hizo Salvador de Madariaga en su libro Anarquía o jerarquía y lo hicieron los comunistas de Octubre. Etc.

El único representante intelectual de la II República fue Manuel Azaña Díaz, hoy mitificado. Se trató de un literato de segunda fila, que, pese a su vinculación a Francia, no se enteró de la existencia de Proust o de Mallarme. Como pensador político poco hay que decir. Fue un hombre del siglo XIX. Un liberal de izquierda caracterizado por su anticlericalismo. En su obra no existen huellas de Marx, Weber, Schmitt, Keynes, etc. Todo un anacronismo.

También la influencia de Gramsci ha sido notable…

El tema de Antonio Gramsci tiene mucho interés. Y es que, como señaló el filósofo marxista Luis Althusser, sus ideas eran mucho más tributarias de Croce, Gentile, Pareto y Mosca, es decir, de la derecha intelectual italiana, que de Marx y Lenin. Algo que han señalado igualmente Alain de Benoist y Diego Fusaro. En realidad, su tesis de la hegemonía ideológica ya estaba presente en la obra de Charles Maurras El porvenir de la Inteligencia y en la investigaciones de Agustín Cochin sobre las sociedades de pensamiento en la Revolución francesa.

Paradójicamente, la edad de oro de la izquierda intelectual tuvo lugar en la última etapa del régimen de Franco.

El desarrollo económico de los años 60 y la nueva teología política del Concilio Vaticano II debilitaron la cultura cívica del régimen y abrieron el paso a la izquierda intelectual en una universidad en plena expansión y con una legislación más permisiva. Esta tendencia fue apoyada por antiguos intelectuales afines al régimen. Fue el caso de Pedro Laín Entralgo y sobre todo José Luis López Aranguren.

Este último tuvo su labor creativa durante el franquismo con obras como Catolicismo y protestantismo como formas de existencia y Ética. Significativamente Catolicismo y protestantismo como formas de existencia fue presentada por su autor al Premio Nacional Francisco Franco, con gran cabreo de López Aranguren al no conseguirlo. Aranguren logró personificar la figura del intelectual, pero se limito al exhibicionismo sin aportar ninguna idea nueva.

La izquierda fue conquistando la Universidad y fundando nuevas revistas y editoriales. Por vez primera existió en España un Marxismo académico con Manuel Sacristán, Manuel Tuñón de Lara, Enrique Tierno Galván, Josep Fontana, Ramón Tamames, etc. La juventud universitaria bebió de estas fuentes. Su pensamiento era muy endeble, pero tenía a su favor la rebeldía característica del espíritu del 68 y la novedad. El régimen no dio respuesta al reto y, por ejemplo, Ricardo de la Cierva, en su etapa en Cultura Popular, apoyó obras de comunistas como Carlos París y Manuel Vázquez Montalban.

Con la democracia liberal, la izquierda consolidó su hegemonía a través de diarios como El País y la creación en la etapa socialista, de lo que Marc Fumaroli ha denominado Estado cultural. Los socialistas compraron a los intelectuales.

Sin embargo, pronto pudo percibirse la escasa calidad de ese tipo de pensamiento. El Marxismo de Sacristán no se consolidó en una escuela. Y lo mismo ocurrió con Tuñón de Lara, un auténtico fraude intelectual, repudiado por las nuevas generaciones de historiadores. Tierno Galván apareció en algunas investigaciones como un farsante carente de originalidad. Fontana acabó apoyando al separatismo catalán. Y Tamames terminó en la derecha y defendiendo el liberalismo económico. Otros izquierdistas, como José Luis Abellán, rompieron con el socialismo escandalizados por su política neoliberal.

Y es que la izquierda socialista perdió toda dimensión proyectiva, limitándose a la administración de lo existente. El militante izquierdista típico fue un mero gregario sin formación cultural. Ejemplos, José Blanco, Adriana Lastra o Gabriel Rufián.

En lugar de una izquierda social emergió, ante el final de los regímenes comunistas, lo que Jean Bricmont denomina izquierda moral, que se basa en la reivindicación del feminismo radical, de los colectivos LGTBI, el antirracismo, la memoria histórica de las izquierdas y el antifascismo. Igualmente el multiculturalismo, con la alianza con el Islam para acabar con la influencia del catolicismo.

En el caso de Podemos, ha, reivindicado a pensadores como el neoestalista Zizek, Agamben, Laclau y Mouffe, aparte de Lenin. Más escandalosa ha sido su alianza con el nacionalismo de cara a la destrucción del Estado. De originalidad, nada.

Pese a todo lo que dice, ¿por qué la izquierda se sigue arrogando la superioridad moral e intelectual?

En realidad, la culpa de esta anómala hegemonía recae en la derecha, que abandonó el debate y la guerra intelectual. La Faes ha sido totalmente ineficaz, limitándose a la economía. El torpe José Maria Aznar cometió el error gravísimo de reivindicar al mediocre Azaña. Con lo cual demostró que estaba hegemonizado por la izquierda. El PP asumió la memoria histórica, la ideología de genero, y todo lo que ha reivindicado la izquierda. Y el conjunto de la derecha sigue en esa apatía situacional. Lo se por experiencia propia. La influencia de revistas como Razón Española ha sido muy escasa.

Hace poco fui contratado por okdiario, reivindiqué a figuras de la derecha y polemicé con representantes de la izquierda, con éxito y audiencia. Pero fui cesado sin explicaciones. Para Inda es más importante el fútbol. Todo esto exige una decisión político y cultural.

¿Qué podemos hacer para revertir esta hegemonía de la izquierda?

Todo esto exige una decisión política y cultural. Poco hay que esperar del PP. Está por ver lo que hará VOX. En cualquier caso, creo que la contra hegemonía debería ir por tres caminos:

  • 1. Activar el campo político y cultural de la derecha mediante redes, revistas, sociedades de pensamiento, periódicos y editoriales.
  • 2. Reivindicacion de figuras del pensamiento español como Fernández de la Mora, Ramiro de Maeztu, Ortega y Gasset, Menendez Pelayo, Vázquez de Mella, Xavier Zubiri, Eugenio D Ors, Donoso Cortes, Millan Puelles, Luís Díez del Corral, Jesús Pabon, Gustavo Bueno, Dalmacio Negro Pavón etc.
  • 3. Difusión del pensamiento y la obra de pensadores e historiadores extranjeros como Carl Schmitt, John Gray, Alain de Benoist, Alasdair MacIntyre, Roger Scruton, Raymond Aron, Renzo de Felice, Augusto del Noce, Julien Freund, Francois Furet, Ernst Nolte, George L. Mosse, Emilio Gentile, Leszek Kolakowski, Karl Lowith, Hans Georg Gadamer, etc.

martes, 22 de febrero de 2022

Pedro Valera: Víctima de la dictamocracia que nos oprime

 

Los hechos:

La Fiscalía Provincial de Barcelona de «Delitos de Odio y Discriminación» (¿?) pide 12 años de prisión para Pedro Valera –más ocho para otras cinco personas– y el cierre definitivo de su Librería Europa por presuntos delitos de incitación al odio por seguir haciendo difusión «masiva e indiscriminada» de contenidos basados en la «cultura del odio supremacista» entre los años 2006 y 2016, y porque «ensalzan la pureza de la raza blanca» afirmando que la «integración racial es el genocidio de la raza blanca a través de la mezcla», «enaltecían, alababan y justificaban» los «atroces crímenes» del III Reich, o incluso, negaban el Holocausto con «especial fijación en el pueblo judío» habiendo organizado 260 conferencias que propagaban ideologías «fascistas, racistas, antisemitas, homófobas y negacionistas del Holocausto«, así como por incitar al odio contra inmigrantes, musulmanes y sodomitas.

El análisis:

  • ¿Dónde estaba la fiscalía del odio y discriminación?Uno de los pilares fundamentales de una democracia que lo sea de verdad es la libertad de expresión de las ideas y pensamientos; lástima que suele ser el valor más perseguido y socavado cuando esa democracia no lo es aunque así se autoproclame.
  • El acoso contra Pedro Varela es una de las muchas pruebas de que nuestra democracia no lo es pues en él se persigue, en realidad y de forma torticera, sectaria y totalitaria, ese principio fundamental que es la libertad de expresión.
  • Su caso, además, es uno de esos ejemplos que constituyen máxima expresión de la indignidad jurídica, política y social por parte de los poderes públicos, sean jurídicos o políticos.
  • Unos poderes que no dejan de cacarear que defienden y representan los «valores constitucionales» pero que no dudan en pasarse por el arco del triunfo derechos fundamentales como por ejemplo los regulados en los arts. 14 y 20 de nuestra Carta Magna y principalmente el esencial de la libertad de expresión.
  • ¿Dónde estaba la fiscalía del odio y discriminación? Claro que lo hacen sólo cuando las ideas que se expresan son contrarias a las que intentan imponer dictatorialmente esos poderes que por su contumaz forma de actuar son manifiestamente antidemocráticos y sectarios, además de profundamente corruptos.
  • ¿Se puede meter en la cárcel y silenciar a una persona por vender libros o realizar conferencias sobre cuestiones históricas (Tercer Reich/II Guerra Mundial) o expresar sus particulares opiniones sobre lo que sea en una democracia?
  • Peor aún es si lo anterior se intenta en una pretendida democracia donde se permite, ampara (y subvenciona oficialmente) expresar libremente sus opiniones no sólo a particulares (al fin y al cabo Valera lo es), sino peor aún a organizaciones políticas legalizadas que promueven públicamente y ejecutan sin contemplaciones –e institucionalmente desde los poderes autonómicos que ostentan (¿detentan?) y con cargo a los presupuestos que se nutren de los impuestos de los contribuyentes– el odio (homenajes a viles asesinos incluidos), la discriminación (racial y lingüística incluida) y la persecución contra todo el que no comulgue con sus ideas racistas y supremacistas en regiones como Vascongadas, Cataluña, Baleares, Galicia, Navarra,… sin que ninguna «fiscalía del odio…» (¿?) mueva un dedo para impedirlo.¿A Valera 12 años y a este degenerado corruptor de menores solamente tres?

Por último: ¿han leído bien los hechos? Pues léanlos de nuevo más despacio. Y es que acusan a Pedro Varela de «enaltecer, justificar y negar el Holocausto» pero… ¡cómo se puede acusar a alguien de enaltecer y justificar lo que en realidad y con sus propias palabras niega! Lo que hace Valera es negar directa y públicamente el Holocausto ergo ni lo enaltece ni lo justifica. Sólo lo enaltecería y justificaría si creyera que hubiera existido y con palabras o actos lo enalteciera y justificara, pero no es el caso, porque lo que hace es negar su existencia, así de simple. Por ello, la acusación de la Fiscalía lo que hace es poner en evidencia la estupidez y mediocridad intelectual y jurídica de quien ha redactado la acusación, así como de quien la ha autorizado.

Se puede estar de acuerdo o no con lo que Pedro Valera piensa y dice. Se pueden comprar o no los libros que vende. Se puede asistir o no a sus conferencias. Allá cada cual. Pero lo que no se puede en democracia es intentar silenciarle máxime si… no se hace –e incluso antes– con «los otros», y más aún teniendo en cuenta que la presunta peligrosidad de Valera –él sólo y un puñado reducidísimo de seguidores– es ínfima en comparación con la de esos «otros» como es más que evidente, ya que por mucho que consiga Valera jamás logrará lo que esos «otros» han logrado ya que es, entre otras cosas, la destrucción de España desde dentro.

ENTREVISTA a José Ignacio Irusta, exlíder de Falange Vasconavarra

  ENTREVISTA a José Ignacio Irusta, exlíder de Falange Vasconavarra: «Algunos contribuimos bastante al fin de ETA en 2010» 25 de noviembre d...