martes, 26 de enero de 2021

Alain de Benoist: "Internet no es un espacio de libertad, sino un espacio de policías, basura verbal y todo para el ego"

 

Traducción de la entrevista esclarecedora, como siempre, aparecida en el blog BREIZ-INFO, realizada por “Y.V.”. Hemos eliminado una pregunta que afecta solo al lector francés.

Breizh-info.com: ¿Cuál fue su reacción a la invasión del Capitolio por manifestantes pro-Trump?

Alain de Benoist: Una divertida sorpresa. Se convirtió en franca hilaridad cuando vi a los representantes de la ideología dominante, como vírgenes asustadas, horrorizadas por la "profanación" de este "símbolo sagrado de la democracia". Si viéramos en el Capitolio un "símbolo", sería más bien el de la intriga y la corrupción. Sé que Estados Unidos siempre se ha presentado como los valientes defensores de la democracia y la libertad, pero, francamente, ¿quién puede creer todavía seriamente que este país es una democracia, cuando está gobernado por la más malvada de las oligarquías financieras? Los manifestantes que invadieron el Capitolio lo sabían bien: su gesto no estaba dirigido contra la democracia,

Esta es también la razón por la que algunos se disfrazaron de "salvajes": los europeos lo olvidaron, pero durante el famoso Boston Tea Party de diciembre de 1773, un hito que precedió a la Guerra de Independencia de Estados Unidos, los rebeldes también se disfrazaron de indios (de la Tribu Mohawk).

Breizh-info.com: En Francia, la prensa dominante elogió unánimemente la victoria de Biden y denunció el "intento de golpe de Estado" de Donald Trump. ¿Qué deberíamos concluir de esto?

Alain de Benoist: Que las palabras ya no tienen sentido hoy, porque quienes las usan no tienen educación. Hablar de "golpe" es absolutamente ridículo. Un golpe de Estado implica un plan preparado, tácticas, instrucciones, consignas. Nada de eso estuvo presente en este episodio. No fue una nueva versión del incendio del Reichstag, la marcha sobre Roma o la captura del Palacio de Invierno que presenciamos, sino solo un movimiento espontáneo de la multitud que duró solo unas horas, y que podríamos comparar muy bien con el intento de los chalecos amarillos para ir al Elíseo hace unos meses.

Sin embargo, lo interesante es que la gran mayoría de los votantes de Trump respaldaron esta airada medida, que dice mucho sobre la profundidad de la división que ahora divide a los estadounidenses. Esta fractura no se va a sanar. El senil Joe Binden finalmente ganó, pero el hecho importante es que en 2020 Trump obtuvo 12 millones de votos más que en 2016: 74 millones de votos en comparación con los 62 millones cuatro años antes. Esto demuestra, incluso si el Partido Demócrata, que ya no es el partido de los trabajadores, sino el de las minorías, se encuentra en una posición de fuerza en el Congreso, que el fenómeno trumpista sigue ahí.

Breizh-info.com: ¿Debe preocuparnos la ola de represión y censura que se ha producido desde entonces (redes sociales, cuentas borradas o bloqueadas)?

Alain de Benoist: Veo sobre todo una confirmación. Por supuesto, esta censura puede ser escandalosa, y ciertamente lo es. Pero hay ingenio en esta reacción. Si una lección se extrae del espectáculo de la represión es porque revela la ingenuidad de todos aquellos que, durante años, han celebrado las redes sociales como “espacios de libertad”. A pesar de sus ventajas, Internet no es un espacio de libertad, sino un espacio de policías, basura verbal y ego. Encuentro desgarrador que tanta gente se esté burlando de sí mismas al contar sus vidas en las redes sociales. En lugar de quejarse, ¡que los dejen! Por mi parte, desde el principio, opté por no expresarme nunca en las redes sociales. Doy la bienvenida a esto todos los días. Donald Trump, que no era un estadista, creía en las redes sociales. Vivía de Tweeter, Tweeter lo mató.

Breizh-info.com: A menudo, en sus escritos, ha advertido a los europeos contra la excesiva preocupación, tanto en negativo como en positivo, por los estadounidenses. Qué tal hoy ?

Alain de Benoist: Llevo décadas diciendo que los europeos deben sentirse solidarios con el poder continental de la Tierra, y no con el poder marítimo del Mar. En definitiva, que deben mirar hacia el Este y no hacia el Oeste, hacia los países del sol naciente y no hacia los de Occidente. Ciertamente no soy el único que lo ha dicho, pero el tropismo "atlantista" sigue siendo poderoso. Sin embargo, me parece que las cosas podrían evolucionar en los próximos años. El período de transición en el que vivimos es también el de un borrado gradual del mundo unipolar o bipolar de la época de la Guerra Fría. Durante su investidura, entre la Biblia y Lady Gaga, en una capital federal sitiada, custodiada por más soldados de los que hay hoy en Siria, Irak y Afganistán, Joe Biden no dejó de reafirmar la voluntad de Estados Unidos de "liderar el mundo". Tendrá cada vez menos medios. Nadie cree que Estados Unidos siga siendo la "nación indispensable", y que su presencia nos libra de buscar por nuestros propios medios convertirnos en una potencia autónoma.

Breizh-info.com: Desde 1945, Estados Unidos no ha dejado de liderar campañas de influencia ideológica, en Europa en particular. ¿Cómo pueden protegerse los europeos de esto cuando, desde Macdonald hasta Netflix, se está haciendo todo lo posible para condicionar a los jóvenes?

Alain de Benoist: Evidentemente, no existe una receta mágica. Los estadounidenses seguirán cosechando los beneficios de su " poder blando " mientras los europeos no se opongan a él con ninguna alternativa creíble. Pero también debemos tener en cuenta la evolución de la imagen de Estados Unidos. Estados Unidos siempre se ha enorgullecido de ser un país libre, un país libre. Hoy vemos cada vez más claramente que se están extendiendo la guerra civil y el caos por todo el mundo, y que están exportando a nuestras sociedades nuevas formas de censura, comportamientos de un neopuritanismo histérico, nuevas prohibiciones, debates sobre sexo, género ”Y“ razas ”que no se corresponden con nuestra cultura, todas cosas que solo atraen realmente al medio LGBT y los seguidores de la“  cultura de cancelación”, que a veces también son estipendios. Obviamente, podría estar equivocado, pero tengo la sensación de que la atracción que Estados Unidos pudo haber despertado se irá secando gradualmente.

(…)

Breizh-info.com: Finalmente, hablando sanitario, parecería que una nueva contención es posible nuevamente, mientras la economía se colapsa gradualmente. ¿Cómo explica la pasividad de los oficios que mueren sin reaccionar? ¿Y el terror que parece haberse apoderado de gran parte de la población, que siempre pide más restricciones sanitarias para “no morir” y “no transmitir” el Covid? ¿Qué dice esto sobre las masas europeas?

De hecho, es probable que volvamos a estar confinados en los próximos días. ¡Luego seremos desconfinados, luego re-confinados, redefinidos, y así sucesivamente! Los restaurantes y los cines no volverán a abrir hasta abril, a menos que sea junio o incluso septiembre. Hablas de la pasividad de los comercios más amenazados y más allá de la población en general. Esto es solo parcialmente cierto. Los comercios que más sufrirán protestan de todos modos, y cuando ya no reciban las ayudas que les ha asignado el Estado, podemos pensar que protestarán con más fuerza. Hasta entonces, la sociedad continuará dividiéndose entre mordedores y mordeduras, confinadores y confinados, coviders, covidates y covids.

Pero la verdad es que la gente no puede soportarlo más y no entiende nada. Durante casi un año, han visto una sucesión de despilfarros y retrasos, órdenes y contraórdenes, promesas y denegaciones, sin haber visto nunca el final del túnel. En la gestión de esta crisis sanitaria, las autoridades públicas han fracasado estrepitosamente en todos los ámbitos: mascarillas, pruebas, vacunas. ¡No hay una sola falla que se hayan perdido! Mientras tanto, el déficit público toma la apariencia de un tsunami, la deuda sigue aumentando, las quiebras y los depósitos de balance se acumularán, y nos daremos cuenta que al final el costo económico y la crisis social habrá sido mucho peor que el costo para salud.

Algunos le dan la bienvenida. Quieren aprovechar la oportunidad para avanzar hacia una sociedad en la que siempre habrá fábricas de alimentos, pero no más restaurantes, seguirán siendo centros comerciales, pero no más tiendas locales, donde la gente ya no va a espectáculos sino donde veremos películas en casa. donde compraremos todo en Internet, donde el efectivo se irá abandonando paulatinamente, donde los contactos sociales se reducirán a nada. Una sociedad donde la expresión del "distanciamiento social" habrá cobrado todo su significado. Porque eso es lo que está en juego hoy: ¿debería sacrificarse el cuerpo social para salvar los cuerpos individuales? Lo más doloroso aún está por delante.

Entrevista de YV

Fuente

jueves, 14 de enero de 2021

2021 QUIZÁS SEA PEOR DE LO QUE IMAGINÁBAMOS – EL ULTRAPROGRESISMO COMO ENFERMEDAD TERMINAL DEL SISTEMA

 

Hasta no hace mucho, los distintos puntos de vista podían “dialogar”, simplemente, con que cada una de las partes pusiera algo de buena voluntad. Se podía discutir sobre cuál opción era preferible, si la monarquía o la república; existían defensores y opositores a Franco, podían plantearse las diferencias entre diversas formas de socialismo, sin que estallara la tercera guerra mundial, y conservadores y progresistas presentaban a sus opciones respectivas e, incluso, se conseguía llegar a actitudes eclécticas y “centristas”. Lo que, en su momento, se llamó “consensos”. Pero ahora, cualquier discusión es imposible, si en uno de los lados de la mesa se sienta un ultraprogresista. Esta es la gran novedad que ha irrumpido en el siglo XXI.

¿QUÉ ES UN ULTRAPROGRESISTA?

El “ultraprogresismo” es la tendencia central de la modernidad en la que ha cristalizado la corrección política y que reúne cuatro ideas básicas: 

1) la igualdad a ultranza de sexos, razas, culturas, 

2) las ideologías de género, 

3) defensa de la inmigración masiva, 

4) destrucción de cualquier estructura social estable, homogénea y unitaria.

¿DÓNDE ESTÁN LOS ULTRAPROGRESISTAS?

El fracaso de las distintas formas de izquierda (socialismo, socialdemocracia, comunismo, trotskismo, marxismo-leninismo, marxismo-revolucionario, nueva izquierda, bolchevismo, socialismo utópico, ecologismo) ha provocado una fuga hacia adelante en todas sus variedades: en España, siglas como el PSOE y Podemos, incluso nacionalistas radicales de ERC y de Bildu, pueden colaborar -y, de hecho, colaboran- porque comparten los mismos ideales, por mucho que su nivel de verbalismo y de radicalismo sea diferente. Todos ellos tienen en común el fracaso de sus proyectos políticos anteriores:

- El fracaso del proyecto socialdemócrata del PSOE, hundido tras la crisis de 2008-2010, cuando, después de décadas de proponer consensos entre trabajadores y capital, se percibió que este partido era el primer defensor de la banca en detrimento de los trabajadores.

- El fracaso del proyecto independentista catalán de ERC, partido que está haciendo más que cualquier otro por deformar la identidad catalana y convertirla en una mixtura de nacionalismo e islamismo.

- El fracaso del proyecto de Bildu que, sin la presencia de ETA, no pasa de ser una forma de radicalismo nacionalista, rival del nacionalismo moderado, primitivo en sus gentes, en sus métodos y en sus planteamientos.

- El fracaso de Podemos y del movimiento “de los indignados”, convertido hoy en un partido con los mismos problemas que cualquier otro (dirigismo, corruptelas, falta de representatividad, traición a su programa).

El ultraprogresismo constituye el reconocimiento de estos fracasos y su enmascaramiento mediante un radicalismo verbal exaltado y virulento.

¿CUÁL ES LA PRINCOPAL CARACTERÍSTICA DE ESE ULTRAPROGRASISMO?

Así como el progresismo que hemos conocido hasta hace poco, era un pensamiento lógico que encadenaba razonamientos a partir de unas ideas básicas (la idea del progreso indefinido nacido que tuvo como padre al materialismo, como hijo al evolucionismo y como espíritu santo al marxismo), el ultraprogresismo carece completamente de racionalidad, es un remedo de seudo-religión repleto de dogmas, cada uno de los cuales no puede cuestionarse, so pena de ser considerado como hereje. La discusión actual no se plantea, como antes, entre una racionalidad conservadora y otra racionalidad progresista, sino entre una forma de racionalidad y la irracionalidad que encarna el ultraprogresismo.

¿QUÉ EFECTOS TIENE EL ULTRAPROGRESISMO EN LA SOCIEDAD?

En tanto que parte de dogmas irracionales, cualquier diálogo con el ultraprogresismo resulta absolutamente imposible. Es más, los ultraprogresistas se sienten completamente indefensos cuando, ante ellos, se sitúa el pensamiento lógico, las estadísticas, la psicología, la antropología y, no digamos, la historia. De ahí que rehúyan cualquier forma de diálogo con quien no comparte sus posiciones. Y, siempre, quien se asienta en esas posiciones, tiende siempre a las últimas consecuencias a las que les arrastran sus dogmas. El ultraprogresista se niega a debatir con quien no comparta sus dogmas; en lugar de eso, simplemente, busca denigrarlo y justificar la imposibilidad de debatir con quien no ha entendido que la humanidad marcha hacia una “nueva era”.

¿CUÁLES SON LOS FOCOS DIFUSORES DE ULTRAPROGRESISMO?

Ya tratamos esta cuestión en nuestro artículo Pequeña Guía para entender las cuatro tendencias de la modernidad. Podemos volver a retomarlo, simplificando y reordenando los datos. Las estructuras visibles desde las que se difunde el progresismo no actúan todos por los mismos impulsos. Básicamente son dos:

- La UNESCO, verdadera secta “humanista-universalista” y sus ONGs asociadas que marcan la agenda y las prioridades, todas las cuales aparecen como leit-motiv del mundialismo.

- Los grandes fondos de inversión, los “señores del dinero”, las grandes acumulaciones de capital y las “dinastías financieras”interesadas en crear señuelos que distraigan del hecho esencial: la globalización económica.

Este binomio mundialismo-globalización, es el verdadero motor del ultraprogresismo, por mucho que sus motivaciones sean diferentes: crear un mundo nuevo para los primeros y aumentar la concentración de capital y la cuenta de beneficios para los segundos.

¿CÓMO PUEDE EVOLUCIONAR LA HUMANIDAD EN LAS PRÓXIMAS DÉCADAS?

Parece inevitable que, en las próximas décadas, el ultraprogresismo vaya avanzando amparado en el control de los mecanismos culturales, de la información y de los mecanismos tecnológicos que condicionan las redes sociales: ni siquiera es necesario que sea eficiente y, por muchos que sean los daños que genera, la posverdad, las redes sociales (cuyos gestores compartes principios mundialistas), por muchos fracasos que acumule la irracionalidad, el control sobre los medios de comunicación, las redes, y el control mental practicado sobre las poblaciones, impedirán que se reconozcan los fallos y se rectifique el rumbo. El final de este proceso tiene un nombre y es al que conduce cualquier forma de irracionalismo: la barbarie.

- Barbarie institucionalizada en el sistema político, que ni siquiera es capaz de garantizar la limpieza de los procesos electorales y se asegura de que solamente tenga acceso al poder alguna tendencia del “stablishment”. 

- Barbarie cultural difundida masivamente y presentada como “mestizaje”que implica la desaparición de cualquier forma que haya pertenecido o tenido su origen en nuestras raíces culturales.  

- Barbarie económico-social con una tendencia irrenunciable a la aplicación del neoliberalismo más salvaje generador de desigualdades extremas y de concentraciones masivas de capital que sitúan a unos pocos privilegiados como dictadores únicos a cuyo servicio está la clase política. 

- Barbarie social, con la desaparición de grupos sociales homogéneos y amplios y su sustitución por un mosaico inorgánico compuesto por pequeños fragmentos sin nada en común con otras fibras del mismo tejido, con lo que cualquier oposición y protesta resulta imposible. 

Todos los procesos de la modernidad, sin excepción, conducen a la barbarie.

EL “TIGRE” ENLOQUECIDO SE DESANGRE POR SUS PROPIAS GARRAS

Se conoce el contenido de la fórmula “cabalgar el tigre”: sugiere la posibilidad de enfrentarse a un adversario temible, eludiendo el choque directo, perdido por anticipado, esperando que el sistema sufra un desplome interno será acelerado y concluido por la acción de las fuerzas alternativas que se nievan a aceptar el ultraprogresismo. Esta actitud es la que se encuentra en la sabiduría tradicional oriental e incluso en el cristianismo: no resistir al mal, “actuar sin actuar”. Es, seguramente, la opción más sensata para vivir en la modernidad: dejar que los procesos de disolución y desintegración sigan su curso, sin oponerse frontalmente, ni resistirse a ellos. Más que “cabalgar al tigre” se trata de dejar al tigre con entera libertad para alcanzar sus últimos objetivos en el plazo más breve posible: el propio sistema es un suicida que cada día trenza más la cuerda con la que se va a ahorcar: el “tigre” (esto es, el “sistema”), en su furia insensata y en su marcha ineludible hacia sus consecuencias finales, genera él mismo, con sus propias garras, las heridas que lo desangrarán hasta el colapso final.  Al haber perdido, cualquier forma de racionalidad la barbarie aumenta su presencia y compromete la subsistencia del sistema a medio plazo. 

CONSTRUIR INSTRUMENTOS PARA LA SOCIEDAD TECNOLÓGICA

La década que empieza ahora marcará un período de inmersión en una sociedad tecnológica nunca antes conocida. Hay que descartar la actitud anti-tecnológica propuesta por Unabomber (léase su Manifiesto contra la Sociedad Tecnológica y su Futuro) y hacerse a la idea de que una sociedad tecnológica no es, por definición, negativa o corruptora. La ciencia es neutral, lo que no es neutral es su aplicación y los mismos principios tecnológicos, aplicados por otros gestores, podrían transformar el mundo de un caos en la Arcadia feliz. La ciencia, por lo demás, es el paradigma de la racionalidad: no existe “ciencia irracional”. Por tanto, es en los medios científicos en los que hay que esperar las reacciones más lúcidas y decididas contra el ultraprogresismo. Y también es en esos ambientes -en carreras de ciencias, en materias vinculadas a las nuevas tecnologías- en las que hay que reclutar a lo que podemos llamar, en rigor, “el nuevo sacerdocio revolucionario alternativo”.

- Sacerdocio porque está al servicio de la ciencia y de la racionalidad y tienen la conciencia de que son depositarios de una misión y de un destino que es superior a cada uno de ellos, necesario para la salvación de la Humanidad y de la Cultura.

- Revolucionario porque se busca retornar a los orígenes, es decir, a una sociedad estable, viable y guiada por la idea del “orden”, entendiendo por ello la negación del caos y de la barbarie: es decir, re-evolucionar, volver a la normalidad.

- Alternativo porque es la negación del ultraprogresismo y del conformismo de lo políticamente correcto que cabalga con él. La paradoja actual radica en que el conformismo y el nadar a favor de la corriente, propio de los peces muertos, es un rasgo ultraprogresista. La vida está en dirección opuesta.

ACEPTAR EL EXILIO INTERIOR

En las actuales circunstancias, cuenta mucho más la actitud personal e interior ante el mundo que el posicionamiento político: resulta imposible intervenir en la confrontación planteada por el ultraprogresismo, a menos que uno acepte ser cubierto de insultos, amenazas, aislamiento e improperios. Y, en cualquier caso, aun cuando se aceptaran todos estos riesgos, no existe ninguna garantía de que podrían despertarse conciencias, rectificar direcciones erróneas o aumentar la oposición. Hoy, contra el ultraprogresismo, no puede hacerse nada más que alejarse de él, cesar de pensar en éxitos inmediatos o avances políticos: todo lo que no sea reforzar el mundo interior -y aceptar la sensación de exilio interior-, tratar de mantener en el entorno social o familiar principios y criterios razonables, y, si se tiene la oportunidad y los conocimientos técnicos, tratar de construir herramientas alternativas para generar redes sociales propias, debe ser abandonado por infértil e, incluso, problemático. El principio debe ser: “si yo no puedo nada contra el sistema, que el sistema me afecte lo menos posible, a mí y a los míos”. Ante convocatorias electorales, lo más razonable debería ser depositar el voto en favor de tal o cual opción, pero “sin fe y sin respeto”, incluso, sin interés y sin compromiso: no hay absolutamente nada que permita pensar que un mundo puede pasar del caos al orden mediante algo tan banal como un proceso electoral.   

Fuente

“Objetivo Patton”, el asesinato del general estadounidense

 

EL ASESINO DEL GENERAL PATTON CONFIESA QUE LO MATARON PARA AYUDAR A LA URSS. 

Diez años tardó el historiador Robert Wilcox en reunir el material necesario para escribir la biografía de este famoso general norteamericano:”Target Patton” (“Objetivo Patton”, editada por Regenery Publishing, una obra de más de 400 páginas. Patton era uno de los generales más carismáticos del Ejército norteamericano. Fue el primero en denunciar que los aliados se habían equivocado de enemigo: el enemigo era la Unión Soviética. En diciembre de 1945, Patton murió tras un extraño accidente de coche. El historiador habló con su asesin

Se oponía a la conchabanza URSS-USA durante la II Guerra Mundial

George Smith Patton está considerado como el mejor militar de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Ya había destacado en la Primera Guerra Mundial como comandante del recién estrenado cuerpo acorazado de los Estados Unidos. En la Segunda Guerra Mundial se hizo famoso por coordinar los movimientos de cuerpos de ejército en África, en Sicilia y en el teatro de operaciones del centro de Europa. Posteriormente fue relevado de su cargo por dar una bofetada a un soldado norteamericano convaleciente en un hospital, que sufría un ataque de nervios. Patton lo llamó cobarde.

Pero al final de la guerra, volvió a tomar el mando del Tercer Ejército en Francia, donde pudo maniobrar a tiempo para responder a una contraofensiva alemana en las Ardenas. Su grupo de combate continuó derrotando a las tropas alemanas y el plan de Patton era tomar Praga y Berlín antes que los rusos y ocupar Checoslovaquia y Alemania. Por algo le apodaban “Sangre y Cojones”. Pero recibió la orden de detener la ofensiva, pues se había pactado en Yalta que la Unión Soviética tenía que conquistar el centro de Europa. Además, el general en jefe Eisenhower le cedió al británico Montgomery la gasolina de los carros de combate de Patton para que éste no avanzase tan rápido.

A partir de ahí, Patton se convirtió en un general bocazas. Denunció la connivencia entre el gobierno de los Estados Unidos y la Unión Soviética para ganar la guerra, y señaló a los rusos como enemigos irreconciliables. Cuando la guerra terminó, Patton aumentó sus críticas a la ocupación soviética de media Europa, cosa que no se habría logrado sin el apoyo de los Estados Unidos.


En diciembre de 1945 Patton sufrió un extraño accidente en Manheim. Su coche se topó en medio de la carretera con un camión y sufrió un aparatoso accidente del que los ocupantes del vehículo apenas sufrieron rasguños. Sin embargo, un francotirador acertó con una bala al cuello del general, que tuvo que ser hospitalizado. Patton se empezó a recuperar de sus heridas pero, sorpresivamente, murió en el hospital.

El historiador Robert Wilcox ha reconstruido estos hechos, pues pudo hablar con una persona que participó en el atentado contra Patton. Su nombre: Douglas Bazata. Por aquel tiempo este hombre trabajaba para la OSS (Office of Strategic Services, antecesora de la CIA) y recibió de su jefe, el general “Wild Bill” Donovan, la orden de ejecutar a Patton.

Fue Bazata quien logró cruzar un camión en la carretera y él mismo disparó un proyectil de baja velocidad que perforó la garganta de Patton. Wilcox habló con Bazata poco antes de que este espía muriese en 1999. Le confesó que, una vez en el hospital, los servicios secretos norteamericanos hicieron la vista gorda para que los espías soviéticos envenenasen a Patton.

Bazata, acuciado por sus remordimientos, según revela el diario británico The Sunday Telegraph, que recoge un comentario del libro. “Sostenía una guerra interior consigo mismo por culpa de crimen que había cometido”, confiesa el historiador. “Me confesó que fue el causante del accidente y que lo había ordenado Donovan.”

Según el historiador, Donovan le dijo a Bazata lo siguiente: “Se nos presenta una situación dramática con este patriota [Patton], está fuera de control y lo debemos de salvar de sí mismo, y también porque puede arruinar todo lo que los aliados han hecho”.

Bazata fue condecorado con cuatro medallas púrpuras durante la guerra. Fue un paracaidista excepcional, pues saltó sobre Francia antes del día D para ayudar a formar la Resistencia.

Tras la guerra, Bazata se hizo artista y fue muy amigo de Salvador Dalí, quien usó sus rasgos para pintar un cuadro de Don Quijote.

El historiador también entrevistó a otro testigo, Stephen Skubik, un oficial de la contrainteligencia del Ejército de los Estados Unidos. Skubik avisó a Donovan de que Stalin tenía a Patton en la lista de personas que debían asesinarse. Donovanenvió a Skubik de vuelta a Estados Unidos.


Wilcox destapa más cosas en su libro. El Cadillac de Patton, que está expuesto en el museo de Fort Knox, no es el mismo que sufrió el atentado. Con ayuda de un experto, Wilcox asegura que tiene pruebas de que se ha suplantado al verdadero Cadillac.

Fuente

martes, 22 de diciembre de 2020

MENSAJE PARA UNAS EXTRAÑAS NAVIDADES

 

No ha sido un buen año, ni tampoco hay excesivas perspectivas de que el próximo sea mejor. Es más, si nos hemos intoxicado con los informativos, es posible, incluso, que ni siquiera entendamos lo que se nos pide de nosotros en estas fiestas. Yo, al menos, no he entendido las normas sanitarias, ni sé a qué atenerme. La buena noticia es que hay un gobierno y diecisiete fotocopias reducidas que dictan normas, pero no tienen capacidad para vigilar su cumplimiento. Y ya llevamos nueve meses, de prohibiciones más o menos inútiles y de sobredosis de información. Por si no lo sabías: nadie, ningún poder, se preocupa ni por ti, ni por los tuyos. Ni siquiera, en realidad, tienen idea del resultado de las normas y prohibiciones que dictan. Lo hacen para que no adviertas la triste y dramática realidad: tenemos un gobierno preocupado por el que no haya desokupaciones, por la eutanasia, por alojar en hoteles de cinco estrellas a los magrebíes llegados a Canarias, por cobrarte impuestos y por crucificarte fiscalmente si tienes una nómina.

Pero esto no es del todo malo: si tienes ojos y ves, entendimiento y entiendes, te habrás dado cuenta de que estás solo. No hay Estado que cuide de ti, no hay administración que te proteja, no hay poder que te defienda. Solo existen unas estructuras burocrático-administrativas en las que se han acoplado los que solamente piensan en sí mismos y en vivir a tu costa. La grandeza del tiempo nuevo es que ya no podemos confiar en nada que no sea en nosotros mismos y en nuestro entorno. 

Siempre he estado convencido de que los tiempos amables, de prosperidad y felicidad, son infecundos. Los tiempos amables y fáciles crean siempre ciudadanos blandos y bobalicones. Ciudadanos que lo admiten todo y creen en la bondad de las administraciones. Son los tiempos de crisis, los tiempos duros, las privaciones y los peligros, los que forjan el carácter y templan el acero.

Por si no te habías dado cuenta estamos inmersos en una crisis gigantesca que no es solo ocasionada por el Covid o la mala gestión económica: es una crisis de civilización. Era normal que se produjera: el fondo de la cuestión es la contradicción entre un tiempo de progreso técnico continuo y unas estructuras políticas anticuadas. Se está gestionando el mundo del siglo XXI con ideas del siglo XVIII…  

Para colmo, la naturaleza humana es conservadora. En un entorno tecnológico, social y político, estable, el ser humano se siente a gusto. Pero desde hace mucho tiempo, todo cambia a una velocidad superior a la que la naturaleza humana puede adaptarse. 

Las cosas deben cambiar. Gracias al virus hemos llegado a un punto en el que la incapacidad del gobierno, de la oposición y de las administraciones autonómicas o europeas, incluso que las instancias mundiales (este virus, desde su inicio, ha sido el gran fracaso de la Organización Mundial de la Salud), está tan visible que podemos advertirlo con solo escuchar los informativos.

Ya no hace falta convencer a nadie del gran fracaso de las estructuras de poder. Este año se cerrará en España con casi 100.000 muertos (la diferencia entre los que fallecieron en 2019 y los que habrán muerto en 2020, estimación más real sobre el número de víctimas directas e indirectas del Covid-19). Somos líderes mundiales en número de muertos por cada 100.000 habitantes. Estamos en cabeza -junto con Grecia- del hundimiento del PIB. No sabemos siquiera si podremos tomarnos las uvas con los nuestros, ni si la vacuna prometida, única esperanza para el gobierno, servirá para alga a la vista de las nuevas y recientes mutaciones del virus.

La buena noticia es que el gobierno tiene poder, pero carece de autoridad. Impone normas, pero carece del prestigio necesario para que se cumplan. Solo puede recurrir a la multa y ni siquiera tiene esbirros suficientes para sancionar a todos los que incumplen sus normas. Desde hace nueve meses, las medidas adoptadas por el gobierno han supuesto errores tras errores, han generado el hundimiento de sectores enteros de la economía, ni siquiera han estado dictadas por una lógica clínica, ni por “grupos de expertos”, solamente se han tomado como medidas cosméticas y para demostrar que “se hacía algo”, mientras se esperaba la vacuna. Lo poco que se ha hecho, se ha hecho mal.

Y ahora llegamos a las fiestas navideñas. 

Cuatro días después de que se conociera la existencia de una mutación del virus procedente del Reino Unido, se han interrumpido vuelos con aquel país. El gobierno explicaba su inacción “esperando que la Unión Europea adopte medidas colectivas”…subterfugio para justificar su pasividad, cuando ya todos los gobiernos europeos habían adoptado medidas preventivas ante los intercambios con el Reino Unido. Esto te da la medida de cómo van a desarrollarse las cosas en los próximos días. De ahí que ni se te ocurra confiar en las administraciones, para las que rige el “Principio de Murphy”:  “si en algo pueden equivocarse… se equivocan”y su primer corolario: “cuanto más complejo es un problema, más posibilidades tienen de equivocarse”.Y el asunto de Covid, que cabalga sobre la renovación tecnológica, sobre cambios sociales e incidirá en la economía, es demasiado complejo para que quede en manos de políticos ineptos y cuñados de estos convertidos en “asesores”.

Me voy a permitir darte algunas recomendaciones que yo mismo pienso seguir estas navidades: la situación sanitaria es grave; es todo lo que hace falta saber; ni creas ni te intereses por todo lo que cuentan los medios y las normas que se dictarán: te volverás loco. Pero, ten cuidado. El virus no es una broma: acecha. Si eres una persona responsable, si has educado a tus hijos en la misma responsabilidad, si te rodeas de gente responsable, puedes ir seguro. Te rodees de 6, de 10, familiares, amigos, “allegados” o extraterrestres, estarás seguro. Evita contactos con los que no conozcas o con quienes están suficientemente colgados para ir de irresponsables por la vida.

Diviértete y genera alegría en tu entorno. Pero también recuérdales que pueden confiar antes en los Reyes Magos que en cualquiera de las administraciones. Utiliza estas fiestas para recordar la mala gestión del gobierno, para crear una barrera que no contamine a tu entorno. No cometas el error de desdramatizar la situación: el virus solamente puede prevenirse mediante aquello que los últimos gobiernos han desprovisto al pueblo español, esto es, de RESPONSABILIDAD. Haz que, al menos en tu entorno, todos los que participan sean responsables ¡pero no solamente de la peligrosidad del virus y de la necesidad de adoptar medidas, sino también y sobre todo de que alguien ha fallado y debe de irse! Hoy le decía un locutor: “cuando se pierden tres partidos seguidos, el entrenador debe de irse”. Y hay que tomarse en serio esta boutade ahora que afrontamos la tercera ola del Covid.

No quisiera acabar sólo con una alusión a los inútiles que nos dirigen. El problema es más complejo: cuando ya nada funciona es preciso cambiarlo todo. No te han explicado que en los próximos 5 años se perderá un 15% de los puestos de trabajo gracias a la robótica aplicada. No te han dicho que el mundo de 2030 no se parecerá en nada al de 2010. Prefieren que ignores que los adelantos brutales de las ciencias de la salud que se producirán en los próximos diez años, no serán recogidos por la Seguridad Social. No te han dicho que el “Salario Mínimo de Subsistencia” permitirá solamente consumir porros, pagar internet y telefonía y alimentarse de una pizza al día. No te dirán que la llegada de más y más excedentes de inmigración garantiza que la sociedad estará parcelada religiosa, cultural y étnicamente y será imposible articular respuestas de “todo un país” contra las políticas del gobierno. Prefieren que ignores que no hay verdadera oposición al gobierno y que, a fin de cuentas, los partidos solamente piensan en pillar las llaves de la caja, mucho más que en programas de cambio o en reformas estructurales. España, por ejemplo, precisa una reforma de arriba abajo. No la van a hacer, ni la han incluido en sus programas, ninguna de las siglas políticamente correctas que aparecen en los informativos. Pero es necesaria.

Cuando tengas un momento para meditar estas fiestas, incluso cuando quieras plantear algún tema en las reuniones familiares, con amigos o “allegados”, plantéate quién eres tú y quiénes son los tuyos. Plantéate cuál es tu cultura y donde queda el multiculturalismo. Define dónde está la civilización y dónde la barbarie. Llegarás, a poco que tengas algo de rigor cultural, a la conclusión de que nuestra cultura es europea, y que ésta está formada por las aportaciones del mundo clásico, del mundo germánico y del catolicismo. Ahí está incluido todo lo que somos. Lo que no somos, es lo que está fuera de esta síntesis. Quizás funcione para otros horizontes, pero no aquí. El primer “derecho humano”, ausente de la declaración de derechos formulada por la ONU en 1948, es el derecho a vivir, disfrutar y ampliar de la propia cultura. Afiánzate en ella. Si la pierdes, pierdes tu identidad, pierdes el contacto con tus raíces, pierdes tu Tradición. Pasas a ser un paria, una sombra en el valle de las sombras, un muerto en vida. 

En cambio, cuanto más profunda es su identidad, más puedes permitirte abrirte al futuro, como el árbol de raíces profundas que soporta vientos huracanados y cuyas hojas y ramas crecen siempre más fuertes y más altas. 

Te estoy diciendo que no tengas miedo al progreso científico: teme a los que lo gestionan mal. 

Te estoy diciendo que profundices en tus raíces ante el gran salto técnico que viviremos. 

Te propongo que disientas de la corrección política, de las siglas políticas que llevan décadas turnándose en el poder y que, lejos de solucionar nada, han ido agravando los problemas hasta convertirlos, hoy, aquí y ahora, en irresolubles. 

Es probable que tengas la sensación de que no puedes nada contra el stablishment, contra la casta política y contra el engaño, la mentira, la deformación de los hechos y la incapacidad generalizada de la que hacen gala. Y no es cierto: puedes desconectar de ellos, dejar de votarles y de escucharlos, dejar de observar sus normas y de confiar en ellos. Puedes hacer incluso algo más: convencer a otros de que lo hagan también. En otras palabras: DEBES DESPERTAR TÚ, Y TÚ DEBES DESPERTAR A LOS TUYOS, PARA QUE LA PATRIA DESPIERTE, FINALMENTE.

El año del Covid-19 acabará bien si al último de tu familia, el más timorato de tus amigos o algún vecino, entona, gracias a ti, el ¡¡BASTA YA!! 

Para los cristianos, FELIZ NAVIDAD. 

Para los que no lo son, FELIZ SOLSTICIO. 

Para todos los disidentes: que 2021 SEA EL AÑO DEL DESPERTAR

QUE SE CUMPLAN LAS PALABRAS DE UNAMUNO:

“¡Poneos en marcha! ¿Qué adónde vais? La estrella os lo dirá: ¡al sepulcro! ¿Qué vamos a hacer en el camino, mientras marchamos?

¿Qué? ¿Luchar y luchar! ¿Cómo?

¿Cómo? ¿Tropezáis con uno que miente? Gritarle a la cara ¡mentira! Y adelante. ¿Tropezáis con uno que roba? Gritadle: ¡ladrón! y ¡adelante! ¿Tropezáis con uno que dice tonterías, a quien oye toda una muchedumbre con la boca abierta?, gritadles: ¡estúpidos!, y 1adelante! ¡Adelante siempre!”

Fuente

jueves, 17 de diciembre de 2020

¿Represión? No ¡Justicia!, por Francisco Bendala

 La exigencia de las responsabilidades derivadas de los crímenes cometidos durante la guerra en España que se llevó a cabo tras ella por parte del Régimen, es asunto que resulta aún hoy polémico sólo porque así lo desean y procuran los de siempre. Dicha exigencia de responsabilidades es denominada por esos mismos "represión", término falso a todas luces. Terminada la guerra, y debido a lo que en la zona frentepopulista había ocurrido durante ella al llevarse a la práctica la tan preconizada revolución, no había más remedio, sobre la base de la búsqueda de la justicia debida, que proceder a determinar y exigir las responsabilidades a que hubiera lugar. Si ese proceso de exigencia de responsabilidades llevado a cabo en España se tacha de "represión" --en el sentido peyorativo en el que hoy tiene tal vocablo--, entonces, también fue "represión" lo que los aliados hicieron con sus enemigos al término de la II Guerra Mundial. Muchos de los que ponen como modelo lo realizado por los aliados, arremeten contra Franco y su Régimen por lo mismo, hecho aún más injusto si se tiene en cuenta que las garantías procesales fueron en España infinitamente superiores a las empleadas por los aliados.

Y es que había muchas responsabilidades que determinar y exigir como ocurre siempre después de una guerra, sea la que sea, pero más si cabe de una como la española de connotaciones bien marcadas. Los frentepopulistas habían aplicado en su zona el terror revolucionario contra todo aquel individuo o colectivo que por las causas que fuera consideraron su enemigo. Pero, además, tal terror se llevó a la práctica de manera masiva y manifiestamente ilegal, ilegítima y deshumanizada, casos ejemplares de lo afirmado son, entre muchos, la extensa red de "checas", el sistemático empleo de la tortura, los "paseos", los "tribunales populares", los fusilamientos en masa, el asesinato de religiosos sólo por serlo, la proliferación de grupos parapoliciales y un largo etcétera de otras tropelías incalificables.

No parece que Franco tuviera nunca en cuenta la posibilidad de una amnistía que hubiera significado una traición a tantas víctimas y a sus familiares "...Un imperativo de justicia impone, por otra parte, no dejar sin sanción los horrendos asesinatos cometidos…; como sin corrección a quienes, sin ser ejecutores materiales, armaron los brazos e instigaron al crimen, creándosenos, así, el deber de enfrentarnos con el problema de una elevada población penal, ligada con vínculos familiares a un gran sector de nuestra nación... La guerra, con sus inseparables consecuencias, fue el único camino de redención que a España se ofrecía, si no quería sumirse, por siglos, en el abismo de barbarie y de anarquía en que hoy desgraciadamente se debaten otros pueblos mártires del noroeste europeo. Son tantos los daños ocasionados a la Patria, tan graves los estragos causados en las familias y en la moral, tantas las víctimas que demandan justicia, que ningún español honrado, ningún ser consciente, puede apartarse de estos penosos deberes..." (Discurso de Franco de fin del año de 1939); "...necesidad de no dejar sin castigo los horrendos crímenes..." (Notas de Franco en documento manuscrito de 20 de Diciembre de 1939).

La norma básica fundamental sobre la que se llevó a cabo esa exigencia de responsabilidades fue la "Ley de Responsabilidades Políticas" aprobada el 9 de Febrero de 1939, que estaría oficialmente en vigor hasta 1969, bien que a pesar de su teórica longevidad, su existencia real fue, a partir de fecha tan temprana como 1945, meramente testimonial, pues para ese año dejó prácticamente de aplicarse; algo que hoy ocultan los que tanto hablan de "décadas de represión".

Para la realización de esa necesaria e insoslayable justicia, en el preámbulo de la ley se hacía expresa mención a la necesidad de que se llevara a la práctica de forma que los que "...borren sus yerros pasados mediante el cumplimiento de sanciones justas y la firme voluntad de no volver a extraviarse, puedan convivir dentro de una España grande...". Al tiempo, se advertía que la ley "...no es vindicadora, sino constructiva, atenúa, por una parte, el rigor sancionador, y, por otra, busca, dentro de la equidad, fórmulas que permitan armonizar los intereses sagrados de la Patria con el deseo de no quebrar la vida económica de los particulares. Las sanciones económicas se regulan con una humana moderación". Por ello, ni Franco iba a actuar, porque no lo era, como un tirano o dictador ciego y ávido de venganza dominado por el rencor o por impulsos viscerales, como hoy se le quiere presentar y hacernos creer, ni el Régimen como una dictadura despiadada sedienta de sangre.

Muy al contrario. Reconociendo de antemano que "...La magnitud intencional y las consecuencias materiales de los agravios inferidos a España son tales, que impiden que el castigo y la reparación alcancen unas dimensiones proporcionadas, pues éstas repugnarían al hondo sentido de nuestra Revolución Nacional, que no quiere ni penar con crueldad, ni llevar la miseria a los hogares...", Franco, hombre realista y práctico donde los hubiera, consciente de las pasiones que esos tremendos actos de crueldad cometidos podían suscitar según se fueran conociendo con detalle, impulsará una serie de condicionantes mediante los cuales buscará minimizar al máximo la posibilidad de que fueran dichas pasiones las que prevalecieran "...Pero una cosa es la justicia y otra es la pasión; la justicia ha de ser serena y generosa. No debe rebasar los límites que la corrección demanda y la ejemplaridad exige, y esto es incompatible con la satisfacción en el castigo ajeno, con el rencor y el odio, con el encono hacía los vencidos, que, si no lo admite la caridad cristiana, lo repugna también un imperativo patriótico. En este sentido os anuncio medidas que evitarán que la pasión o la envidia puedan ser motor que empuje a la justicia. Ha habido enormes delincuencias, desviaciones punibles, pero ¿cuántos no fueron empujados a organizaciones y a partidos por una necesidad del trabajo o un humano anhelo de mejora? (Discurso de Franco de fin del año de 1939).

Así, de las casi 50.000 penas de muerte que se emitieron por los tribunales como consecuencia de crímenes cometidos durante la guerra --y como resultado de los 500.000 procesos sustanciados entre 1939 y 1950--, sólo se ejecutaron 22.716, incluidas las correspondientes a las acciones terroristas comunistas de los años cuarenta, por lo que propias de la guerra fueron unas 22.000. En Madrid, por ejemplo, entre 1939 y 1945, se sustanciaron 167.000 procesos, siendo la provincia con mayor número de ellos, dictándose unas 8.000 sentencias de muerte de las cuales se cumplieron 3.000. Por ello, y por la mano de Franco, fueron 5.000 los que se salvaron de ser ejecutados, es decir, los que le deben la vida personalmente a Franco, sólo en la capital madrileña, y unos 27.000 --50.000 menos 22.716-- los que se la debieron en toda España. Compárese con los casi 73.000 asesinados en la zona frentepopulista a lo largo de la guerra… ¡y en qué condiciones! O con los cerca de 40.000, tanto en Francia como en Italia, “ajusticiados” por nazis, fascistas o “colaboracionistas” sin garantías procesales de ningún  tipo, todo ello permitido por las autoridades aliadas, así como por las nuevas de dichos países, entre las que los comunistas respectivos eran casi mayoría, sobre todo lo cual pesa una losa de silencio sepulcral.

Junto a lo anterior, Franco impulsó una eficaz y amplísima legislación para la redención de las penas de cárcel. Los principios básicos por las que se rigió fueron varios y procedían de diversas fuentes, tomándose muy en cuenta la tradicional doctrina social de la Iglesia y las opiniones esbozadas en el siglo XVI por el jesuita P. Julián Pereda –innovador entonces en esta materia-- cuyos escritos Franco había leído con suma atención. Los principios básicos aplicados fueron los siguientes:

* Los que habían cometido delitos graves debían ser considerados como enfermos morales --no mentales-- con su sentido de la responsabilidad disminuido, por lo que las penas que se les impusieran, cuando lo fueran de cárcel, debían ir orientadas a que en su cumplimiento se hiciera lo posible porque tal sentido de la responsabilidad volviera a ellos.

* Todo preso debía poder cumplir su pena en condiciones humanas dignas y tener la oportunidad de amortizarla y reinsertarse de nuevo en la sociedad sobre la base del trabajo siempre voluntario.

* Mientras que la pena impuesta era la “deuda” que el reo adquiría con la sociedad y que debía saldar mediante su estancia en la cárcel, el trabajo voluntario realizado durante ella era la "moneda" y la forma más directa y expedita que tenía para saldar dicha deuda; por lo mismo, ese trabajo debía ser remunerado como el de cualquier otro trabajador de forma que el penado pudiera mejorar sus condiciones de vida y sustentar a su familia víctima inocente de los desvaríos por él cometidos.

De acuerdo con lo dicho, Franco personalmente, en su calidad de presidente del Gobierno, impulsó a los diferentes ministros de Justicia, especialmente a los primeros tras la guerra que fueron los que tuvieron que aplicar la Ley de Responsabilidades Políticas, a poner en práctica en toda su extensión lo decidido. Así, el Ministerio de Justicia realizó durante años amplias campañas de propaganda por las cárceles para dar a conocer las distintas posibilidades que se ofrecían a los reclusos de redimir sus penas por el trabajo voluntario. A la par, se contemplaron siempre en los presupuestos de dicho ministerio los medios económicos necesarios para que tales trabajos fueran justa y suficientemente remunerados, lo que en una España sumida en la ruina supuso, sin duda, todo un hito, así como un esfuerzo añadido. Parte del salario que se asignó a los presos que decidían trabajar en la multitud de obras públicas puestas en marcha para la reconstrucción de España se les dio en metálico; otra se entregó a su familia; una última se retenía entregándoseles en el momento de su liberación a fin de que así contaran con algunos ahorros. Con ello, fueron mayoría los presos que trabajando siempre voluntariamente en obras como por ejemplo la construcción del Valle de los Caídos, pero también pantanos, carreteras, vías ferroviarias y un largo etcétera, consiguieron en poco tiempo reducir sus penas de cárcel a la mitad e incluso a la tercera parte, quedando pronto en libertad; muchos de ellos seguirían, ya como hombres libres, trabajando en esas mismas obras.

Junto a lo anterior, Franco, que ya manifestara públicamente el 1 de Enero de 1939 su firme intención de que "...la población reclusa se redujera con celeridad...", de motu proprio y en uso de sus prerrogativas como presidente del Gobierno, otorgó una larga relación de indultos y otros beneficios penitenciarios de los cuales, así como de sus consecuencias, recogemos sólo los más significativos de entre ellos:

* 01.10.1939.- Para delitos militares castigados con penas de hasta seis años y un día.

* 24.10.1940.- Creación de una extensa red de "comisiones especiales" encargadas de revisar las sentencias y penas dictadas y ya firmes a fin de ver la posibilidad de disminuirlas sobre la base o de nuevas pruebas o datos o teniendo en cuenta aquello que pudiera beneficiar al preso; caso de surgir en dicha revisión datos que apuntaran a que la sentencia y pena impuesta fue inferior a la debida, en ningún caso dichas comisiones podían utilizarlas para agravar la sentencia o aumentar la pena, dándose en tal caso por bien juzgado el caso, respetándose lo determinado en su momento por el tribunal que lo juzgó. De esta revisión quedaban excluidas sólo las penas a muerte por delitos de sangre. La comisión de revisión de penas para las Fuerzas Armadas conmutó el 50 por ciento de las del Ejército y la Marina, y un tercio de las del Aire; de este último, por ejemplo, de 957 dictadas se conmutaron 354 de las cuales 173 supusieron la inmediata libertad de los penados.

* 04.06.1904.- Concediendo libertad condicional inmediata a los reos con penas inferiores a seis años.

* 01.04.1941.- Extensión del indulto de Junio de 1940 a los reos con penas inferiores a doce años; supuso la inmediata liberación de 40.000 presos.

* 28.09.1942.-    Autorización para la revisión de penas a muerte y de cadena perpetua.

* 16.10.1942.- Liberación de los reclusos con penas de entre doce años y un día, y catorce años; supuso dejar en libertad a unos 20.000 reclusos.

* Del 25.12.1942 y el 26.03.1943.- Liberación de 51.300 reclusos bien por beneficiarse de anteriores indultos, bien por haber redimido sus penas por el trabajo en tan sólo tres años desde el final de la guerra.

* 30.03 y 17.12.1943.- Dos indultos para los condenados a 20 años y 20 años y un día; lo que supuso la liberación de 48.705 presos.

Así, para finales de 1943, debido a la rapidez con que se habían ido liberando los reclusos, se cerraron veintitrés centros de detención.

Pero es que junto a los indultos y demás beneficios penitenciarios citados, ya el 7 de Marzo de 1942, Franco había impulsado la reforma de la Ley de Responsabilidades por la cual se atenuaban muchos de sus preceptos; entre otros se eliminó como delito haber militado en los partidos políticos que figuraban como inductores de la guerra.

Pero aún más importante fue que el 17 de Diciembre de 1943, el Gobierno, a instancias de Franco, suspendió la aplicación de la pena de muerte para todos los delitos derivados de la guerra "...es propicio el Caudillo a no ejecutar más penas capitales (dictadas) como consecuencia de la revolución marxista (es decir de la guerra)...", lo que significó, entre otras consecuencias, la conmutación inmediata de ochocientas sentencias de muerte que iban a ejecutarse en esos días, y por ello que ochocientos condenados salvaran la vida que a partir de ese instante debieron a Franco; quien, dicho sea de paso, nunca firmó ninguna sentencia de muerte, pues como presidente del Gobierno lo que le correspondía era tan sólo dar el “enterado” de la sentencia dictadas por los tribunales en caso de no optar por su conmutación, o sea, lo mismo que vienen haciendo desde siempre los presidentes de gobierno de los países en los que aún hoy está vigente la pena capital.

Gracias a todo lo anterior, en Abril de 1945 el ministro de Justicia español comunicaba oficialmente a las embajadas norteamericana y británica que por parte del Gobierno español se daban por "...cancelados los delitos relacionados con la pasada guerra..."; otra cosa era, por supuesto, los que pudieran derivarse de las acciones de las partidas de terroristas comunistas cuya actividad iba entonces in crescendo. Prueba fehaciente de lo comunicado fue que con fecha 24 de dicho mes se suprimía el Tribunal de Responsabilidades Políticas constituido a raíz de entrar en vigor la ley del mismo nombre, quedando dicha ley reducida prácticamente a algo meramente testimonial.

Además, con posterioridad a tan acelerado proceso de excarcelación de reclusos, destacan los siguientes indultos:

* 1950.-   Con motivo de la celebración del Año Santo se otorgó un indulto especial por el cual un total de 5.000 reclusos de diversa condición quedaron en libertad.

* 1969.-   El 28 de Marzo se concedió una amnistía general para todos los delitos anteriores al 1 de Abril de 1939 cometidos durante la guerra fueran de la gravedad que fueran.

* 01.10.1971.- Indulto general que rebajaría las penas a todos los presos, a excepción de aquellos que las estuvieran cumpliendo como consecuencia de habérseles conmutado la de muerte --caso este último de los etarras juzgados el año anterior en el "Proceso de Burgos"--; el indulto supuso la excarcelación de cerca de 3.000 presos.

Asimismo, todos los años con motivo del aniversario del 18 de Julio y de la designación de Franco como Jefe del Estado el 1 de Octubre, se otorgaban otros indultos de diversos tipos; siempre excluyeron a los sentenciados por delitos de sangre, torturas o violación, aunque no así la redención de pena por el trabajo que sí se les aplicaba.

Junto a todo ello, el 13 de Enero de 1945 se publicaba una reforma del Código Penal que suavizaba en general todas las penas incluidas las aplicables a delitos comunes. A partir de ese instante en ningún caso se consideraría la pena de muerte como castigo único para ciertos tipos de delitos, por graves que fueran, pudiendo los jueces optar siempre por penas alternativas de cárcel, lo que en realidad equivalía a la práctica derogación de la pena capital en España, lo que por ello se hacía muchos años antes de que se hiciera lo mismo en otros países del entorno incluidos los "democráticos"; algo que hoy también se oculta. Todos los delitos contra la seguridad del Estado se rebajaban en un grado. Todo condenado a penas inferiores a dos años quedaría siempre automáticamente en libertad condicional. Entre otras novedades definía como delito el asalto a aeronaves calificándolo, por primera vez en el mundo, como "acto de piratería" y delito el asalto con armas al edificio de las Cortes, artículo que sería aplicado a los autores del 23-F. Como puede comprobarse en nada parecido a lo que ocurre en una dictadura y menos aún a lo que hoy se dice del Generalísimo.

La insistente labor de indultos de penas de muerte y de cárcel impulsada por Franco produjo como resultado que para fecha tan temprana como el 1 de Enero de 1946, es decir, a los seis años y medio de terminada la guerra, la población penal española -sumada la derivada de la contienda y la de delitos comunes- era de tan sólo 32.380 personas -hombres y mujeres-, es decir, inferior incluso a la existente en 1936 bajo el gobierno del Frente Popular; de ellas sólo unos 23.000 lo eran por responsabilidades derivadas de la guerra, siendo el resto, o sea, 9.380, presos comunes.

Pero para mejor comprender la magnitud de lo anterior, baste decir que el 1 de Abril de 1939, día de la Victoria, los nacionales poseían una masa de 800.000 prisioneros frentepopulistas --soldados y civiles--, que tras una ardua y rápida labor de identificación quedó reducida a 1 de Enero de 1940 a 270.719, incluidos los presos comunes, de forma que en tan sólo seis meses se habían puesto en libertad 529.281 personas, la mayoría soldados y mandos subalternos del que fuera ejército rojo enrolados en él bien por las levas obligatorias o bien voluntariamente, pero en los cuales, por su nivel o cargo desempeñado, se consideró que ninguna responsabilidad se les podía exigir.

Quedaron así pendientes de juicio el resto, o sea, los 270.719 citados, por lo que para 1946, sólo cinco años después, restando los 22.000 ejecutados y los 32.380 sentenciados a penas de cárcel, habían sido liberados 216.339 reclusos; muchos de ellos, sin los indultos y métodos de redención de penas por el trabajo auspiciados por Franco hubieran pasado décadas en la cárcel. Ingente labor de humanidad y caridad que hubiera podido ser aún más alta si los crímenes que las partidas de terroristas comunistas que durante esos mismos seis años asolaron algunas áreas de la geografía española no lo hubieran impedido, pues ante tal problema los tribunales se sentían más inclinados a la dureza que a la clemencia presionados por el clima de "guerra" que de ello emanaba.

Recoger también que en 1959 la población penitenciaria total de España sería de tan sólo 14.890 presos --de los cuales, además, sólo 950 lo eran por delitos de "rebelión" o "auxilio a la rebelión", es decir, por delitos "políticos" contra el Régimen--, mientras que por ejemplo en 1935, en plena vigencia de la II República, a la que hoy se quiere presentar como modelo de democracia y libertad, era de 34.526; es decir, más del doble. Para 1961, y a pesar de la ola de agitación que desde el extranjero se impulsaba contra España, el número de presos en relación con los existentes en 1959 aumentará en tan sólo 312, alcanzando la cifra de 15.202, siempre muy inferior a cualquiera de las existentes durante la II República y aún mucho menor a la de cualquier país democrático europeo en ese mismo instante.

Por último, hay que dejar constancia de que a ningún “exiliado” se le negó nunca la posibilidad, cuando lo solicitó, de regresar a España, incluso a aquellos que tenían pendientes causas procesales relacionadas con la guerra, teniendo las embajadas españolas instrucciones concretas en tal sentido. Por eso es falso cuando hoy se acusa al Régimen de haber negado la nacionalidad española a los “exiliados”, y es una barbaridad concederla a sus nietos como "reparación de aquella injusticia" que, como vemos, no existió.


Fuente

ENTREVISTA a José Ignacio Irusta, exlíder de Falange Vasconavarra

  ENTREVISTA a José Ignacio Irusta, exlíder de Falange Vasconavarra: «Algunos contribuimos bastante al fin de ETA en 2010» 25 de noviembre d...