martes, 17 de diciembre de 2019

La verdadera historia del Che

Ernesto Guevara de la Serna predicó y practicó el odio como factor de lucha. Despreciativo de las distintas razas y culturas, escribió
“Los negros, los mismos magníficos ejemplares de la raza africana que han mantenido su pureza racial gracias al poco apego que le tienen al baño”. Sobre los indios anotará “en este tipo de trenes hay una tercera clase destinada a los indios de la región… es mucho más agradable el olor a excremento de vaca que el de su similar humano… la grey hedionda y piojosa… nos lanzaba un tufo potente pero calentito”.”
A los aborígenes mexicanos los definió como “la indiada analfabeta de México”. Sobre el campesinado boliviano subrayó “son como animalitos”. Ni su mujer, Hilda Gadea, se salvó de sus humillaciones “Hilda Gadea me declaró su amor en forma epistolar y en forma práctica. Yo estaba con bastante asma, si no tal vez la hubiese cogido… lástima que sea tan fea”.
La homosexualidad será por el Che castigada en los campos de concentración que él dirigía en Cuba y definió al homosexual como un “pervertido sexual”. Por su condición de asesino serial se autodefinió como “una máquina de matar”; por su fanatismo enfermizo sostenía que la moderación es una de “las cualidades más execrables que puede tener un individuo”; se consideraba a sí mismo como “todo lo contrario a un cristo” y confesó sentir un profuso “odio a la civilización” a la vez que enseñó que “la más fuerte y positiva de las manifestaciones pacíficas, es un tiro bien dado a quien se le debe dar”.
El Che contribuyó a instalar en Cuba el más prolongado y brutal totalitarismo de la historia moderna en América e intentó llevar adelante golpes de estado en el África y conspiró también contra presidentes democráticos de la Argentina y Bolivia.
Desde muy joven, Ernesto Guevara de la Serna forjó un temperamento duro, cruel, temerario y acarreó una extraña propensión al suicidio (tendencia que de alguna manera materializó). Predicó y practicó el odio como factor de lucha (sin tener muy en claro contra qué ni contra quién luchaba).
En sus escritos y alocuciones se advierte un notable desprecio por los negros, los indios, los bolivianos, los homosexuales (a quienes confinó en campos de trabajo forzados), los cubanos, sus propias esposas (se casó dos veces) y hasta por los guerrilleros de su propia tropa, a quienes no vacilaba en fusilar ante la menor desavenencia. Combinaba su desprecio por la vida (propia y ajena) con un humor sarcástico y elegante heredado por su educación aristocrática.
Lector voraz, ajedrecista intuitivo, provocador contumaz, comunista tardío y fusilador sistemático (los muertos en su haber se cuentan en centenas) son algunos de los tantísimos rasgos de este popular y a la vez desconocido personaje.
Por su multifacético rol contó con varios apodos: “El Chancho” (dada su enemistad con la higiene personal); “El Carnicero de la Cabaña” (en honor al campo de exterminio en “La Cabaña” que él comandó); “El Canalla” (tal como se acostumbra a llamar a los hinchas del club de fútbol “Rosario Central”, al que él adhería); y “Che Guevara” (tal como mundialmente se lo conoce).
Promocionado como un inmaculado prócer en la Cuba castrista, el Che contribuyó a instalar en la isla el más prolongado y brutal totalitarismo de la historia contemporánea de las Américas, intentando además llevar adelante infructuosos golpes de estado en el África y Latinoamérica, incluso conspirando contra presidentes democráticos de la Argentina y de Bolivia.
Muchos de sus acólitos lo veneran alegando que “el Che murió por un ideal”. Argumento efectista aunque falaz, puesto que lo trascendente en Guevara no es que “haya muerto por sus ideas” sino que haya fusilado a mansalva por imponerlas. No murió “en defensa de la paz”, ni de “la libertad”, sino atentando contra estos valores. Lo esencial en Guevara no es cómo murió, sino cuánto mató (y ordenó matar) cuando vivió y con qué objetivos póstumos llevó adelante tamaña masacre.
Pero ocurre que existe una curiosa tendencia a juzgar los ídolos de izquierda en función de sus objetivos (supuestamente nobles) y no por sus resultados (comprobadamente desastrosos), que en definitiva son lo único importante.
El presente libro es la biografía que destruye la historieta del Che Guevara “filantrópico y justiciero” para dar paso al Che Guevara real.Con este documentado trabajo, ha muerto el “santo laico” y ha nacido el Canalla.

viernes, 13 de diciembre de 2019

La dentadura del Caudillo: su otra cruz

El Generalísimo sufrió en Julio de 1974 su primera trombosis, la cual supuso el principio del largo y lento caminar hacia su fin natural, en el que fue, como siempre y en todo, un incuestionable ejemplo.
Hasta ese instante su salud había sido legendaria. Así, por ejemplo, durante toda la Cruzada el Caudillo no se vio aquejado de enfermedad alguna a pesar de sus constantes desplazamientos por la geografía española en condiciones más que austeras y duras; para qué hablar de las tensiones propias de sus gravísimas responsabilidades. Durante tal periodo fue siempre atendido por el doctor Carlos Cuervo, adscrito a su Cuartel General, que consiguió mantener a Franco sin un sólo problema de salud hasta el fin de la guerra; algo que se consideró providencial. Sólo en el último día de la contienda, precisamente el de la Victoria, cuando Franco redactó el famoso parte que la daba por finalizada, estaba aquejado por una aguda amigdalitis --que el doctor Cuervo trató con sulfamidas-- con fiebre de hasta 40º que le mantenía postrado en cama.
Pero, si legendaria fue su salud, como hemos dicho, heroica fue su voluntad, pues pocos saben que Franco soportó durante toda su vida, con una resignación y valor incuestionables, graves, incómodas y dolorosas afecciones bucales. Precisamente esas que tanto nos disgustan y dislocan cuando las padecemos incluso con los medios de que hoy disponemos para hacerles frente.
Franco había sufrido en sus tiempos de África la extracción de varias muelas; y ello por procedimientos de los de entonces, ojo al dato.
Consta que durante la II República sus problemas bucales no hicieron sino consolidarse.
También, que durante la guerra fueron los bucales los únicos males que padeció, a los que tuvo que enfrentarse el doctor García de la Cruz, odontólogo de Salamanca.
En 1940, recién terminada la contienda, el doctor Vicente Gil tomó el relevo del doctor Cuervo, pasando a ser el médico personal del Caudillo hasta su muerte. Tanto Gil, que era muy amigo del médico titular de El Pardo, el doctor Juan José Iveas, como éste, recomendaron a Franco para sus problemas bucales al doctor Jacobo Sherman, de origen judío.
El 4 de Octubre de 1942, Franco visitó por primera vez la consulta del doctor Sherman en Madrid, acompañado por Gil e Iveas. El doctor Sherman apreció la mala situación de la boca del Caudillo --le faltaban algunas piezas, le sobraban otras y tenía algunas infecciones graves--, iniciando su tratamiento que se prologaría hasta 1950, consiguiendo una notable mejora. En Junio de tal año, Franco sufrió una grave afección de porfinuria --excreción urinaria de porfobilinógeno característica de porfiria aguda, que da origen a una orina de color rojizo, afección originada por mal funcionamiento del hígado--, llamándose para que le examinara al doctor Carlos Giménez Díaz, ya muy famoso por entonces, quien consiguió hacer remitir la enfermedad.
En 1954 volvieron a intensificarse los problemas bucales, teniendo el doctor Sherman que extraerle varias piezas sustituyéndolas por otras de oro. Por recomendación de Sherman, el doctor Iveas se especializó en Estomatología en 1956 para que le ayudara a atender al Caudillo. En 1959, año en el que Franco sufrió una leve gripe, Sherman tuvo que actuar de nuevo sobre varias piezas dentales.
En Diciembre de 1961 falleció Sherman, siendo sustituido por Iveas, para entonces ya experto estomatólogo. En 1962, teniendo Franco setenta años, le faltaban catorce piezas y varias de las sustituidas por Sherman requerían nuevas actuaciones. En Agosto de ese mismo año sufrió una fuerte caída mientras pescaba en el "Azor" en San Sebastián, con tan mala fortuna que fue a darse con la boca en una barandilla, dañándose gravemente la ya de por sí delicada dentadura, su punto más débil.
Fue en 1964, cuando el doctor Gil diagnosticaba a Franco el comienzo del Parkinson, cuando Iveas tuvo que extraer a Franco alguna pieza dental más.
Para 1966 la dentadura de Franco iba de mal en peor, pero gracias a los cuidados del doctor Iveas mejoró, de forma que para 1970 sólo hubo que intervenirle una vez en la boca. Sin embargo, en 1971 sufría de nuevo una grave infección bucal.
En 1972, con ochenta años y apreciándose ya un evidente deterioro físico del Caudillo, la boca no cesaba de crearle problemas; sólo le quedaban ya siete piezas dentales originales. A partir de 1973, dos años antes de su muerte, con los problemas de salud in crescendo, la boca del Caudillo siguió martirizándole. En Abril hubo que extraerle varias de las pocas piezas que le quedaban. En Mayo se le declararon dos serias enfermedades bucales --una candidiasis y un exantema fijo medicamentoso-- que le produjeron fuertes dolores que soportaba con gran estoicismo y paciencia; ambas enfermedades fueron superadas por el tratamiento del doctor Lucas Tomás.
Como hemos dicho al principio, el 9 de Julio de 1974 Franco sufrió su primera trombosis. Tras la entrevista con el Príncipe el 19 de Julio el Caudillo sufría una grave recaída en sus dolencias bucales que obligaron al doctor Iveas a extraerle, el día 23, dos de las tres únicas piezas dentales originales que le quedaban en una operación delicadísima y de alto riesgo debido al ya de por sí delicado estado de salud del paciente, no obstante lo cual, a su término, Franco, haciendo alarde de su acendrado sentido de la responsabilidad, no dudó en asistir a la corrida de toros de la Beneficencia a fin de evitar excesivos rumores sobre su salud.
A partir de aquí, los problemas bucales fueron los menores, pues cedieron protagonismo a los que en unos meses le llevarían a la sepultura.
Francisco Bendala

lunes, 9 de diciembre de 2019

50 años de mentiras apocalípticas

-1966: El petróleo desaparecerá en diez años.
-1967: Pronóstico de hambruna terrible para 1975.
-1968: La superpoblación se extenderá por todo el mundo.
-1969: Todos desaparecerán en una nube de vapor azul en 1989.
-1969: Peste mundial, contaminación abrumadora, catástrofe ecológica, colapso virtual del Reino Unido a fines del siglo XX.
-1970: Edad de hielo en el 2000.
-1970: Los ciudadanos de las grandes urbes requerirán máscaras de gas para 1985.
-1970: La acumulación de nitrógeno hará que toda la tierra sea inservible.
-1970: La contaminación en descomposición matará a todos los peces.
-1970: ¡Abejas asesinas!
-1970: El mundo ya ha utilizado todos sus recursos naturales.
-1970: Océanos muertos en una década.
-1970: Estados Unidos sujeto a racionamiento de agua en 1974 y racionamiento de alimentos en 1980.
-1971: Nueva edad de hielo que llegará en 2020 o 2030.
-1972: Nueva edad de hielo para 2070.
-1972: Al borde del agotamiento y escasez de oro, estaño, petróleo, gas natural, cobre y aluminio.
-1972: Petróleo agotado en 20 años.
-1974: Los satélites espaciales muestran que la nueva edad de hielo se acerca rápidamente.
-1974: ¿Otra edad de hielo?
-1974: El agotamiento del ozono es un gran peligro para la vida.
-1975: El mundo se enfría y con una disminución drástica en la producción de alimentos.
-1976: Consenso científico del enfriamiento planetario, hambrunas inminentes.
-1977: El Departamento de Energía dice que el petróleo alcanzará su punto máximo en la década de 1990.
-1978: Sin fin a la vista a la tendencia de enfriamiento de 30 años.
-1980: La lluvia ácida mata la vida en los lagos.
-1980: Pico de petróleo en 2000.
-1988: Sequías regionales en la década de 1990.
-1988: El principal experto mundial en clima pronostica que Manhattan estará bajo el agua para 2018.
-1988: Las temperaturas en el Distrito de Columbia alcanzarán niveles récord.
-1988: Las islas Maldivas estarán bajo el agua en 2018.
-1989: El aumento del nivel del mar destruirá a las naciones si no se hace nada para el año 2000.
-1989: La Decimosegunda Avenida de Nueva York estará bajo el agua para 2019 (no lo es).
-1989: La ONU advierte que naciones enteras se borrarán de la faz de la Tierra para el año 2000 por el calentamiento global.
-1996: Pico de petróleo en 2020.
-2000: Los niños no sabrán qué es la nieve.
-2000: Las nevadas son ahora una cosa del pasado.
-2002: Pico de petróleo en 2010.
-2002: Hambruna en 10 años si no dejamos de comer pescado, carne y lácteos.
-2004: Gran Bretaña será Siberia para 2024.
-2005: Manhattan bajo el agua para 2015.
-2005: Cincuenta millones de refugiados climáticos para el año 2020.
-2006: ¡Súper huracanes!
-2008: El ártico estará sin hielo para 2018.
-2008: El genio del clima Al Gore predice el Ártico sin hielo para 2013.
-2009: El genio del clima del Príncipe Carlos de Inglaterra dice que tenemos 96 meses para salvar el mundo.
-2009: El primer ministro del Reino Unido dice que hay 50 días para “salvar al planeta de la catástrofe”.
-2009: El genio del clima Al Gore mueve la predicción de 2013 del Ártico sin hielo a 2014.
-2011: Washington Post predice que las flores del cerezo florecerán en invierno.
-2013: Sin hielo el ártico para 2015.
-2014: Solo 500 días antes del “caos climático”.
…
-2019: “A ver, Greta, necesitamos que los convenzas de que realmente va a suceder esta vez”.

UNA GRETA THUMBERG EXTREMEÑA TRANSEXUAL

Reconozco que no me lo podía creer y conocí la noticia por casualidad: una niña de ocho años había dado un “discurso viral” en la Asamblea de Extremadura” reivindicando el “derecho a ser felices”. ¿Cómo negarle a un niño ese derecho? El problema era que el niñ@ que decía estas palabras era… transgénero. Había nacido niño, pero se comportaba como una niña y quería ser una niña, así que su madre peleó y batalló para que lo fuera. Era la confirmación de que, en la modernidad, la locura es la ración más habitual a consumir. Porque no estamos hablando de “derechos” sino de locura.

Intento encontrar en Google más noticias sobre esta precoz transexual. Hay muy poca cosa. Supongo que los “hábiles” políticos del parlamento de Extremadura quisieron aprovechar el “desembarco” de Greta Thumberg en España para generar un fenómeno regional similar. ¿Quién no va a creer en el “cambio climático” si hasta una niña “sabe” lo candente de la cuestión? ¿Quién no va a querer que un niñ@ sea feliz?

Como siempre los padres tienen algo que ver en todo esto. Creo haber leído que la madre de la niña es “educadora social” y que anda pontificando sobre transexualidad infantil en colectivos gays. Como los padres de Greta, actores en busca de buenos papeles… para su hija, la madre de est@ transexual extremeñ@ no se preocupa por ocultar el rostro de una menor, sino que quiere convertirl@ en icon@. Me recuerda a esas madres que acuden a los castings con un niño porque es tan guapo y es tan buen actor que podría ser una nueva Shirley Temple o un Macaulay Culkin o un Haley Joel Osment (el de “a veces veo muertos”), o aquellos otros padres que, desde muy niños apuntan a sus hijos a una Escuela de Fútbol porque quieren hacer de ellos un jugador de primera división. Que destaque dando patadas a un balón o diciendo “soy Edu, feliz Navidad”, antes que estudiando o aprendiendo un oficio. De gente así, convertidos en adolescentes, se nutren ciertos programas de televisión, los “sálvames” y el Gran Hermano: gentes que convierten su intimidad en espectáculo.

Todo padre tiene derecho a buscar el mejor futuro para sus hijos y, sobre todo, la obligación de sacrificarse por ellos: pero es más cuestionable que los padres tengan el proyecto de vivir de los hijos a costa de convertirlos en unos freakys. Porque, no me negarán que Greta Thumberg, definida como “activista ecológica”, es una freaky de tomo y lomo. Y, en cuanto a esta niña de Extremadura, su madre ha logrado hacer de ella un “fenómeno viral”.

Leo en El Diario (que es uno de los pocos medios que se ha ocupado de la madre más que de la hija: “A Anabel Pastor no deja de sonarle el teléfono en la mañana de este miércoles”. Ana Isabel Pastor es la madre del niño transexual que nació varón y que ahora es mujer. Buscando por Internet he encontrado, finalmente, una noticia de hace dos años de El Periódico de Extremadura en la que la misma Ana Isabel Pastor había campaña para el cambio de sexo de su hijo. Decía que “Elsa” era una niña porque jugaba con muñecas y siempre ha querido ropas de niña”… Esto ocurría cuando el hijo de Anabel Pastor tenía ¡seis años!

Probablemente, todo se hubiera enderezado con terapia psicológica (tanto para la madre como para el niño), sin embargo, se optó por la vía más complicada para todos -y debió optar la madre, porque el niño desconocía (y sigue desconociendo) las implicaciones de su decisión.

Leo en El Diario una noticia que me parece escalofriante: “Desabastecimiento de fármacos para transexuales”. Al parecer, desde principios de diciembre de 2016 escasean en las farmacias los dos medicamentos para que los cambios de sexo se mantengan: las inyecciones de testosterona Testex Prolongatum 250 mgr y las pastillas de estrógenos Meriestra. Una trans madrileña decía al mismo informativo: “La principal consecuencia es el caos inicial, nadie tenía información al respecto o era confusa”. Por lego que sea en la materia, me da la sensación de que, si los trans no se administran estos fármacos, su sexo vuelve a lo que era originariamente, salvo que se hayan entrado en el quirófano para realizar las más siniestras operaciones, en el fondo, castraciones.

He conocido a trans de treinta años que, todavía a esa edad tenían dudas sobre cuál era su sexo. Unas mañanas se levantaban y se vestían de hombres y otra de mujeres. También he conocido a travestidos hormonados y operados que, un buen día decidieron que querían volver a ser hombres, así que, nueva entrada en quirófano y más fármacos para revertir sexo quedando sus cuerpos, literalmente, destrozados y deformados. Desde esa época, tengo la sospecha de que esos “problemas personales”, hubieran podido resolverse mediante terapia psicológica, en lugar de dar la palabra a una industria farmacéutica en busca de nuevos beneficios y a cirujanos estéticos con ganas de ampliar clientela.

Nacemos varones o hembras. De momento, no lo decidimos nosotros, ni nuestros padres: lo decide la naturaleza. El que el proceso de sexualización de algunos no sea perfecto y que el sexo mental no encaje completamente con el sexo físico en algunos casos, es un trastorno clínico como otro cualquiera, a veces físico y hormonal, en otros mental y, a veces sociológico (inducido por terceros). Pero la infancia es un período excesivamente temprano para saber lo que se quiere ¡y mucho más en materia de sexualidad! Incluso la adolescencia posterior, un período de maduración de tendencias interiores y de cambios radicales, no es el mejor momento para elegir nada y menos el sexo.

Mis nietos son, como todos los niños de hoy, caprichosos. Tienen 5 y 3 años. Todos hemos sido así a esa edad. El problema es que, mis padres no me daban todo lo que quería y lo que pedía. Unas cosas porque no estaban en su mano, otras porque eran caprichos de crío. Si les pedía para Reyes el “Castillo del Cid” me lo compraban y si al año siguiente quería “la calle del Oeste”, tenía por cierto que iba a ser mía. Pero en la carta a los Reyes Magos había otras muchas cosas que jamás tuve y que les agradezco que no me regalaran como lección: 1º en la vida no se puede tener todo lo que uno desea y 2º en la vida hay cosas que ni siquiera vale la pena tener. A causa de esas lecciones es por lo que todavía hoy mis ojos de humedecen cuando pienso en mis padres y cómo les echo en falta.

Conociendo la infancia es fácil suponer lo que ha pasado con este niño extremeño. Acaso su madre quería tener una niña… y tuvo un niño. Quizás fue que educó al niño como niña o que éste tenía una tendencia innata a jugar con juguetes de niña. Por lo que leo en la red estos extremos no están aclarados. Bien, lo primero de todo, obviamente, es que cada niño es como es y cada niño merece un respeto, el que nadie se burle de él y el que en el colegio no sufra bullying ni nada parecido (que no era el caso del niño extremeño). Eso nadie puede negarlo y el respeto a la libertad de opción y a la dignidad humana es un avance de la civilización.

Comentando esta noticia con unos amigos el sábado pasado, resaltábamos que casi todos llevábamos corrección ocular, alguno audífono, otros dentaduras nuevas e incluso alguno plantillas para los zapatos… Ninguno de estos adminículos o servicios los cubre la Seguridad Social, por mucho que sean vitales, pero, desde que durante el zapaterismo las operaciones cambio de sexo se generalizaron, aquí un sector de la población cambia de sexo como de camisa, con una frivolidad pasmosa y a cuenta de la seguridad social.

El discurso de la niña fue peripatético, acabó con un “No permitan que nadie os arrebate la felicidad”… Al parecer, la felicidad consiste en elegir el sexo a los seis años sin ser consciente de lo que ello implica. Me alegro de que mi nieto a esa edad sólo pida confites.

Finalmente, dos líneas sobre la explotación de la infancia. A Greta Thumberg se le ha unido, la niña extremeña, otra niña chilena que dio un discursito en Cádiz sobre la situación de su país en octubre de este año en el 34º Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, una niña indígena en México orgulloso de reivindicar a sus antepasados indígenas (los que arrancaban el corazón de otros niños colocados en el altar de sacrificios) y varios más por el estilo, hasta el punto de que en algunos países se ha tenido que prohibir la utilización de niños en “campañas publicitarias o políticas”. El que, para excitar la vena emotiva y sentimental de las poblaciones se recurra a niños, me parece, sencillamente, repugnante, sea cual sea la causa que se defienda.

Aquí harían falta leyes similares y cursos en los que los padres aprendieran lo que es un capricho de lo que es un deseo firme de un crío; lo que es una necesidad, de lo que es un estado ánimo transitorio; sobre las diferencias entre biología y psicología; sobre el valor de decir “NO” a los hijos como mis padres me lo dijeron tantas veces sin que nunca haya sentido disminuido lo más mínimo el amor y el cariño que sentí hacia ellos. Y es que, a fin de cuentas, los padres de hoy no saben decir “NO” a sus hijos de seis años en algo tan drástico como un cambio de sexo. Y ni siquiera podría aceptarse descargando la última actualización del sentido común.

Por cierto, decía la madre que lo peor que le puede ocurrir a su hija es que Vox siga creciendo. ¿Formará también parte la susodicha del "cordón sanitario" contra Vox? ¿Será la niña trans un enésimo elemento de la política de contención de Vox? No lo sé. Es, de lo que no me cabe la menor duda es de que se trata de una víctima, aunque me resulte mucho más difícil decir de quién.


jueves, 5 de diciembre de 2019

Una granada contra los menas

Que Vox es un partido democrático como otro cualquiera que irá creciendo a poco que sepa defender los intereses de los conservadores que ya no se sienten representados por el PP y los intereses de los trabajadores distanciados cada vez más de la izquierda marciana, es algo que cualquier observador objetivo acepta. De hecho, si Pedro Sánchez optó por el absurdo remedo del “Frente Popular Imposible” desde la mañana del 11 de noviembre, en lugar de por la “gran coalición” que exigía la lógica política y era capaz de entender cualquier que haya descargado la última actualización de sentido común político, fue porque una entente PP-PSOE, hubiera llevado a Vox a la frontera de los 100 diputados en apenas unos meses.

Como se sabe, el drama de la izquierda europea es que ya no tiene trabajadores europeos: sus votos proceden de la masa de “progres bo-bos”, de la inmigración, de las minorías de género y de los colgadetes que aspiran a la legalización del porrito, amen de okupas, abortistas, partidarios de la eutanasia, y demás “tribus progres”, pero trabajadores, lo que se dice “clase obrera”, eso ya no está en la izquierda, ni se le espera. Es más, desde los 90, las políticas más antiobreras han llegado de la izquierda. No es raro que el partido socialista haya desaparecido por completo en algunos países y en otros esté completamente desdibujado. En España, la contradicción es todavía más flagrante porque el partido en cuestión, el PSOE, incluye el calificativo de “obrero” que, en esto del nombre, es como “Podemos”, un “me llamo, pero no soy”. Porque a la ausencia de “obreros” en el PSOE se une la impotencia (el “no poder”) de Podemos a la hora de aplicar reformas (lo que, si llega a concretarse el gobierno de la izquierda marciana, se evidenciará desde el momento en que, como en Grecia, Podemos acepte lo peor del neoliberalismo y del capitalismo salvaje sin rechistar).

Lo que más teme la izquierda, no es que Vox crezca con votos del PP, sino que lo haga con votos procedentes de la izquierda. Hasta las penúltimas elecciones, el discurso de Vox iba en esa dirección: antiterrorismo, antiabortismo, antiindependentismo. Poco más. Pero en las del 10-N se evidenció que, mientras el antiterrorismo desaparecía prácticamente, del antiabortismo se hablaba poco, prevalecía el antiindependentismo y la reforma del Estado, aparecía el tema del antiinmigracionismo y, como resultado de todo ello, se producía un avance espectacular del partido de Abascal.

¿Qué había ocurrido? Los analistas tardaron poco en confirmar la evidencia: los nuevos votos de Vox, no procedían del PP, partido que, por lo demás crecía a expensas de Ciudadanos, sino de zonas obreros en donde el “voto del rechazo” ya se había manifestado antes en Podemos. Ahora lo hacía en Vox: es la confirmación nuevamente de la “teoría de la herradura” según la cual, los votos se trasvasan más fácilmente entre los extremos de una herradura que en dirección a su centro, por la sencilla razón de que los extremos están más próximos uno al otro. Y cuando decimos “extremos”, no nos referimos a los radicalismos políticos, sino a los partidos situados allí donde las dos patas del sistema terminan.

La “izquierda marciana” de este país, encabezada por el PSOE, seguida por la banda del chepa con coleta y con el pelotón de los independentistas, labró enseguida su nueva estrategia: “Vox marca la línea y marca objetivos, los ultras disparan”. No es que el partido de Abascal esté formado por camorristas ni pendencieros, es que sus consignas excitan a sectores de la población, particularmente juveniles, que atacan de manera violenta a los objetivos marcados en sede parlamentaria por Vox. Así pues, Vox, sería el “responsable moral” de cualquier protesta contra la inmigración que superara los límites de la legalidad. Y eso implicaba directamente seguir la “doctrina del cordón de seguridad” para contener a Vox. Algo que ya se hizo en 2003 con el “Pacto del Tinell” y que mantuvo aislado al PP durante dos legislaturas.

El problema es que en España no existen “ultras” capaces de realizar acciones violentas, ni siquiera con voluntad de realizarlas. Ignoro lo que habrá ocurrido con los skins que serían los más predispuestos a estas prácticas. Así pues, las acciones violentas contra las que puedan apoyarse la “doctrina del cordón de seguridad” solamente pueden revestir el rasgo de “acciones provocadoras” (realizadas por sujetos o sectores que aspiren a victimizarse), “acciones de bandera falsa” (realizadas por servicios de seguridad, del Estado o particulares, al servicio de la “izquierda marciana”), o bien por grupos de ultras aislados sin ningún tipo de relación con Vox. Hay una cuarta posibilidad a excluir: precisamente la sostenida por la “izquierda marciana”: que Abascal y los dirigentes de Vox sean los “autores intelectuales” de este tipo de acciones.

No es de extrañar que, cuando ayer 4 de diciembre, alguien lanzó una granada de entrenamiento contra un centro de Menas de Hortaleza, Rufián el primero y detrás todos los capitostes “marcianos” (con la Maestre a poca distancia), responsabilizaran a Vox de la “hazaña”. El propio ministro de Chueca, entre copa y copa, asumió también la nueva doctrina. A fin de cuentas, así es como durante décadas, el gobierno alemán ha logrado detener los avances de los, más o menos, neo-nazis. Para los informativos de La Sexta, la acción ponía de relieve el crecimiento de los ultras en España, para El Paísera una muestra de “fascismo” ante el que había que estar vigilante.

Hablando de vigilantes: los que pusieron en fuga al individuo que lanzó la granada lo describieron, simplemente, como “magrebí”.Al publicarse esta noticia (verla en periodistadigital, entre otros medios), El Mundo intentó desviar la sospecha resaltando que la granada era “de origen ruso”, añadiendo la hipótesis de que “el autor era miembro de una banda latina”. Cualquier cosa antes que responsabilizar a un magrebí de la acción…

Hasta aquí la noticia, la elaboración ideológica de la izquierda extraterrestre y la triste realidad. Pero hay un detalle que no debemos perder de vista: el Centro de MENAS de Hortaleza.

En Internet encontraréis información a porrillo sobre este centro. Se trata de un establecimiento para 90 acogidos a pan y cuchillo, sobresaturado desde la oleada de MENAS de 2018.

La información de El Mundo no se basaba en hechos -el único “hecho” es que la granada la lanzó un magrebí- sino en material de archivo. Efectivamente, en noviembre, una treintena de jóvenes intentó asaltar el centro. Se trataba de una “banda latina” que se enfrentaba, por el control del territorio contra… compuesta por Menas. Los problemas “con dominicanos y gitanos” se arrastraban en los meses siguientes… pero también con otros grupos de traficantes magrebíes. Poco antes, vecinos del centro de menores se manifestaban “por un barrio más seguro” que, solamente el pudor de los convocantes, evitaba decir que la manifestación era “contra la presencia del centro de acogida y contra las bandas”, porque lo cierto es que la manifestación fue ante el centro de Menas. Luego, los mismos vecinos, pidieron que los centros de menores se trasladaran fuera de los centros urbanas. La manifestación vecinal fue respondida por Mas Madrid (que es como decir, Mas Menas), que acusó a “un latino y a un grupo de españoles” de agredir con porras a los menores magrebíes, apuntando a que se trataba de “gente de Vox”… Si se coloca en Google: “Menas+Hortaleza”, aparecen decenas de miles de noticias todas del estilo de “un mena apuñala a otro mena”, “un mena agrede a una educadora”, “identificados los menas que agredieron a dos vigilantes”, “los menas en situación caótica”, y así miles y miles, todas relativas al centro de menas de Hortaleza, verdadero cáncer para el barrio.

Y luego a la izquierda le extraña haber perdido el voto de los trabajadores. ¿Pueden seguir las cosas así? No, desde luego, por mucho tiempo. ¿Puede solucionarlo un gobierno de derechas? Lo dudo, porque el problema de la inmigración apareció con el PP de Aznar y el partido nunca le ha interesado ni limitar, ni ordenar, ni regular la entrada de inmigrantes e incluso ha negado, tanto Aznar como Rajoy, la existencia del problema.

Vox ha entendido (aunque no todos sus dirigentes, que los hay todavía con la mentalidad del antiguo PADE, cuya intención no es otra que la de crear un “PP[auténtico]” frente al “falso PP”) que, hoy, en España -y por extensión en toda Europa Occidental- decir “¡ALTO A LA INMIGRACIÓN MASIVA!” es ganar a las clases populares y tener la capacidad de dejar solos a los que propongan estrategias de “cordón sanitario”.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

GRETA THUMBERG me ha hecho cambiar de opinión


Soy de los que creía en el cambio climático. Me acordaba de los inviernos de mi juventud y me decía que entonces hacía más frío que ahora. Creía normal que el ser humano, que, desde la primera revolución industrial había ido lanzando al espacio toneladas y toneladas de humos y gases, hubiera terminado por modificar el clima. Todo esto se apoyaba en las lecturas que desde 1970 he ido realizando: aquel Manifiesto Ecologista que publicó Alianza Editorial ese mismo año. Incluso, antes, en 1969, en el ambiente político en el que me movía ya se había publicado el Manifiesto Cassandre, impreso por la publicación francesa Le Devenir Europeénne, en el que se aludía a temas tan variados como la obsolescencia programada o la degradación del medio ambiente ecológico. Y esas certidumbres son las que han alimentado mi creencia en que, efectivamente, el clima estaba cambiando gracias a la acción deletérea del ser humano. Tengo que agradecer a Greta Thumberg el haberme alumbrado: en efecto, todo era mentira.

Reconozco que tenía por reaccionarios a todos los que opinaban que el capitalismo salvaje y depredador no contaminaba. ¡Claro que contamina! ¡Como el socialismo que gobernó durante sesenta años en el Este! De hecho, cualquier acción humana contamina. Barcelona huele mal, entre otras cosas porque cada día 150.000 chuchos arrojan un litro de pis en las calles. ¿Cómo no va a oler mal la ciudad en la que anualmente se desperdigan por las calles 55.250.000 litros de orina de perro que equivalen a 55.250 metros cúbicos? Por lo mismo, resulta indudable que casi 7.500 millones de habitantes del planeta, contaminan más que los 10 millones de personas del neolítico. Más población, más contaminación: es inevitable. Como para seguir con el “crecer y multiplicaros” bíblico o practicar desprecio africano hacia el preservativo y la contracepción.

De todas formas, el clima no cambia por eso. Si miramos el globo terráqueo y sus dimensiones, o su capacidad de regeneración, veremos que el ser humano es excesivamente pequeño para modificar sustancialmente el clima. Nos creemos protagonistas de todo lo que ocurre en el planeta, cuando en realidad somos sufridores pasivos. Me explico: Erik el Rojo era un vikingo que llegó a una isla inmensa y verde a la que llamó Grünes Land y que hoy conocemos como Groenlandia. Allí estableció una colonia. No era para menos: clima paradisíaco. Pero una generación después, tuvieron que abandonar aquellos emplazamientos idílicos porque el frío se estaba enseñoreando de la isla. Terrible historia. Decimos que el clima cambia y, efectivamente, lo hace, pero, de la misma forma que nadie en su sano juicio atribuiría a Erik el Rojo la responsabilidad de la aparición de nieves en Groenlandia tras la tala de algunos bosques para construir cabañas y obtener leña, también existe una desproporción entre la contaminación humana y sus efectos.

No podemos olvidar que el eje de la tierra no es vertical contrariamente a lo que aprendimos en los primeros años de enseñanza. No debemos olvidar que, además del movimiento de rotación de la tierra en torno a su eje y de traslación siguiendo su órbita, existe un tercer movimiento que hace oscilar a la tierra como una peonza en un ciclo completo que dura en torno a 25.000 años. Y ese movimiento es también continuo, como el de rotación que marca el día y la noche o el de traslación que señala el paso de las estaciones. Lo más probable es que el clima cambie, especialmente, a causa de ese movimiento de inclinación, lento pero independiente de la voluntad humana. 

Una última observación antes de entrar en mi agradecimiento a Greta Thumberg. Sabemos que hubo épocas glaciares y que, incluso, en períodos no tan alejados, en la misma edad media, se produjeron cambios bruscos de temperatura: ninguno de ellos puede ser atribuido al ser humano. La memoria del hombre moderno es corta y solamente dispone de observaciones sistemáticas sobre el clima y la temperatura desde el último tercio del siglo XIX, es decir, desde anteayer: un plazo de tiempo excesivamente corto en el devenir histórica para adivinar si el clima cambia, en qué dirección y por qué causas.

Y entonces llega la “Cumbre del Clima” de Madrid. Nada importante. Otro sarao más en el que “expertos” y políticos trabajarán para aparecer en los medios y mostrar su “conciencia ecológica”. Greta Thumberg anunció que asistiría, pero en catamarán, nunca en avión. Ya se sabe que el avión contamina… Siempre me ha parecido un personaje patético esta niña con trastornos psicológicos, hija de unos padres que viven del espectáculo y que quieren convertir a sus hijos en espectáculo rentable.

Greta Thumberg pertenece a ese tipo de gente que “quiere hacer algo por el planeta” y cree que lo hace cambiando el avión por el catamarán (¿quién contaminaría más un Jumbo de 475 pasajeros o 100 catamaranes cruzando el Atlántico con entre 4 y 5 tripulantes cada uno? Multiplíquese esta cifra por los miles de aviones que sobrevuelan el océano y se tendrá una cifra monstruosa que, además de contaminar lo mismo o mucho más, generaría un caos absoluto), como otros creen salvar al planeta separando los envases de plástico de los envases de vidrio…

Luego vi la llegada triunfal de Greta al puerto de Lisboa y el que no quisiera ir en no sé qué tren hasta Madrid porque había una zona del trayecto que no estaba electrificado. Así se salva al planeta: generando un show constante para minucias que hacen sonreír por la ingenuidad pretenciosa de quienes la niña que, a estas alturas no hace falta decirlo, está como las maracas de Machín.

Y entonces, al ver a la Sexta transmitir el desembarco de Greta en Lisboa, como Cappa lo hizo con el de Normandía, cuando tuve la epifanía: si fuera cierto que el clima cambia, no haría falta montar espectáculos de tan bajo nivel, tendentes a tocar la fibra emotiva utilizando a una niña enferma pontificando sobre sus neurosis. Si fuera verdad que el clima está cambiando aparecería un comité de científicos reconocidos, entregados a su trabajo, que con cara triste nos dirían: “desaparecemos si no hacemos algo”. No hace falta montar un espectáculo para demostrar lo evidente. Y si se monta el espectáculo es que lo “evidente” no lo es tanto.

Hoy, gracias a Greta, estoy más tranquilo: sé que la contaminación, las emisiones de gases, la combustión, todo eso, no afecta especialmente al clima del planeta. Es la lección que he aprendido de Greta, eso sí, en negativo. Greta está ahí para tocar la fibra emotiva y sentimental y evitar que la población y los gobiernos lleguen al fondo de la cuestión.

Porque me preocupa, eso sí, que haya gente que muera por cánceres y enfermedades que podrían evitarse eliminando ciertos productos, reduciendo emisiones o prohibiendo aditivos y conservantes: pero eso no afecta al planeta, afecta a individualidades y colectivos. Y sobre esto, la pobre-progre Greta calla, porque no está en el guion y porque sus neurosis, ni los intereses de quienes la promocionan, no van en esa dirección.


martes, 3 de diciembre de 2019

Políticas climáticas

El comunicado lanzado a los cuatro vientos por la prodigiosa Greta Tintin Thunberg coloca las políticas del cambio climático en un registro muy estrecho, aunque parezca, como en verdad lo está, sumamente poblado. Y es que la cruzada oceánica contra los “sistemas coloniales, racistas y patriarcales” emprendida por la icónica joven las sitúa en la estela de la ideología neoprogresista elaborada en los centros académicos e intelectuales del mundo occidental desde el descrédito del socialismo. También apela, por si fuera poco, a un compromiso individual en el que lo personal y lo político ya no se distinguen.
En plena crisis de la representación política, con un escepticismo creciente, y no injustificado del todo, ante la incapacidad de las democracias liberales para gestionar el nuevo mundo en el que estamos entrando, la causa climática adquiere un atractivo extraordinario. Para los jóvenes, a los que devuelve la posibilidad de un compromiso personal serio. A los poderes públicos, a los que parece concederles una apariencia de crédito. Y, claro está, a una izquierda –véase el protagonismo estelar de Pedro Sánchez- que ve en la causa climática una manera de retomar la iniciativa mediante nuevas formas de intervención, vía reglamentaciones e impuestos. Sin contar con el desconcierto de una mentalidad conservadora ante la desaparición del horizonte mismo de lo natural sobre el que hasta hace poco tiempo se asentaba la vida humana. ¿Quién se atreve hoy en día a decir dónde empieza la naturaleza y dónde acaba la acción del ser humano?
Y sin embargo, nada de todo esto debería impedir que la empresa contra el calentamiento pudiera ser abordada desde presupuestos distintos. En primer lugar, está la innovación como elemento para establecer un nuevo equilibrio, que no podrá desarrollarse sin los instrumentos financieros y económicos que sólo proporciona –mala noticia- el capitalismo: la lucha contra el cambio climático no es obligadamente una lucha contra el progreso y el desarrollo. También está la necesidad de encontrar un nuevo equilibrio entre las sociedades y los sectores opulentos, con acceso a las ventajas de un entorno sostenible, y aquellos otros que aún están muy lejos de esa situación privilegiada. Y está, sobre todo, la necesidad de volver a poner el sentido de nuestra existencia, y nuestra convivencia, en el centro de la reflexión política. Eso exigirá pensar más allá del nihilismo y el llamamiento permanente a la confrontación.

Piloto de Iberia DESTROZA los pobres argumentos de Sor Greta Thunberg

Es muy penoso lo que está ocurriendo con esta niña. Y deberíamos todos avergonzarnos de colaborar con la explotación vil y salvaje de una menor que, gracias a su condición de Asperger (que NO deficiencia o enfermedad) es presa fácil de los sinvergüenzas de sus señores padres y de los profetas del alarmismo sobre las tremendas mentiras del cambio climático “antropocéntrico”. La culpa no es de ella; la culpa es, sin la menor duda, de los responsables de una menor de edad que evidentemente ha sufrido un temible lavado de cerebro. Lavado de cerebro que, dada su condición de Asperger, al provenir de alguien en quien confía, y al ser ampliado y sostenido por sus padres, ella otorga una confianza de un absoluto completo. Y así estamos.
En realidad, lo del “cambio climático” es muy fácil de explicar. Y los expertos lo saben. Y lo han explicado. Pero parece que resulta más conveniente adoctrinar a las masas sobre una falsedad manifiesta que contar la verdad. Y el motivo es evidente: si el mundo está preocupado por una catástrofe que no existe, no se preocupará de que las élites estén robando su dinero mediante la especulación macroeconómica. O mediante la manipulación de los gobiernos estatales. ¿Cuanta gente se va a olvidar esta semana del golpe de estado “con sordina” que está preparando el Frente Popular en España? Pues la mayoría. Porque ya sabemos que la mayoría es, aproximadamente, el conjunto de los mediocres.

En fin. A la inefable Greta, a sus lamentables progenitores y a Soros & Co. se los desmonta muy fácilmente. Que la gente quiera entenderlo, ya es otro problema.

La cosa es así de fácil, señoras y caballeros:

El “Cambio Climático” explicado para tontos:

      • ¿Está cambiando el clima? SI
      • ¿Es por culpa del hombre? ¡NO!
      • ¿Cuando empezó a cambiar el clima? El clima cambia desde que existe el clima.
      • ¿Es importante el CO2 para la temperatura? ¡NO! El CO2 representa una minúscula fracción de todos los gases que existen en la atmósfera. Imaginemos dos campos de fútbol. Uno a continuación del otro. Bien; pues justo el CO2 en la atmósfera serían los 5 cms finales de la longitud de 2 estadios. ¿Debemos creer que hay mucha diferencia entre 5 o 7 cms? 
      • El CO2 sirve para aumentar el crecimiento y el tamaño de las plantas en todo el planeta. A más CO2, más vegetación. A más vegetación, más CO2 se absorbe. A más CO2 consumido por las plantas, más oxígeno generado por las mismas. Y, por supuesto, a más CO2 consumido por el aumento de la vegetación, MENOS CO2 atmosférico. 

¿Está claro ya o hago un croquis?

¿Y que más podríamos decir de la VinaGreta? Perdón, de la niña Greta.

¿Qué podemos decir cuando una Iglesia luterana de Suecia acaba de proclamarla -en público y por escrito- como la sucesora de Jesucristo?

El caso es que, para desmontar todo este circo falso de opereta -la Opereta de Greta- contamos con el anónimo testimonio que un piloto de Iberia ha publicado, de forma anónima, en Facebook. Y lo ha hecho de forma anónima porque de hacerlo con nombre y apellidos, su seguridad personal y la de su familia hubiera estado en riesgo. Este es el nivel de los “activistas por el clima”. Macarras ignorantes. Pasen, pasen y lean:
“Ayer hicimos el vuelo Madrid / Buenos Aires, Airbus 350 de nueva generación. Consumimos 70.000 kilos de queroseno, llevando 350 pasajeros. Recorrimos 5560 millas náuticas , que son unos 10.000 kilómetros desde Madrid a Buenos Aires. Si dividimos, nos sale que cada pasajero consumió 2 kilos de queroseno cada 100 kilómetros. 70.000 dividido entre 100, y dividido entre 350 pasajeros. Fácil, no? No conozco ninguna máquina tan eficiente, y que además lo haga a más de 900 kilómetros / hora. Todo esto sin contar la carga de pago (transportamos carga en las bodegas, también), que haría que el consumo por pasajero bajara de los 2 kilos por 100 kilómetros. Ahora dile a tu coche que te consuma 2 kilos a los 100, pero que vaya a 900 km/h. También te puedes ir en barco, como Greta, y en tan solo 21 días, a motor, no a vela, llegarías al puerto de Barcelona , y desde ahí te puedes ir en bici a Madrid, otros dos días, sino duermes, o cinco días más, si vas caminando. Pero supongo que vuestro tiempo tendrá algo de valor para vosotros (tardamos 11 horas 47 minutos)
No voy a entrar en que la mayor parte de los gases de escape se expulsan a 40.000 pies de altura, en la tropopausa, sobre el Atlántico, muy lejos de las fábricas de Beijing, Shanghai, Méjico, São Paulo o cualquier otro centro industrial sobre el que actualmente no hay ningún tipo de control de emisiones. Pero esa es otra historia…
En fin, que no te engañen. Los aviones no son el problema”


domingo, 1 de diciembre de 2019

Pilar Gutiérrez saca los colores al cardenal Osoro: “Usted es de la iglesia masónica, no de la católica”


Como todos los santos tienen octava, quiero creer que también así los pecadores, y acogiéndome a esa suposición, quiero hoy sacarme la espina que llevo clavada desde el 20 de noviembre. Y esa espina no sólo me la clavó a mí, sino a toda la Iglesia, que nos manda rezar por las almas de los difuntos, el arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, prohibiendo celebrar funerales por el alma de un difunto católico en toda su archidiócesis, por el hecho de llamarse Francisco Franco. Tal vez también fuera por ser hijo predilecto de la Iglesia, que le honró con sus más altas distincciones, y por haberla salvado del exterminio en los años 30’s. Tal vez fuera por mandato de su jefe de Roma, amigo de todos los tiranos comunistas, pero ello no le exime de su responsabilidad en quebrantar las leyes de Dios y de la Iglesia. Pero no acaba ahí la cosa; cuando por fin, providencialmente, la Fundación Francisco Franco consiguió un lugar para celebrarlo, el párroco de esa iglesia de El Pardo recibió una llamada del arzobispado unas horas antes del funeral para prohibirle terminantemente mencionar a Franco en la homilía ni rezar preces, y más flagrante todavía, le prohibió tocar el himno nacional en la Consagración, como corresponde a un jefe de estado.

Algo sin precedentes en la historia de la Iglesia de España, un escándalo para todos los que lo conocieron, incluso ateos y agnósticos, pero que por desgracia es uno más de un palmarés de este tipo de tropelías de Carlos Osoro, también conocido como Osoros y Osoroglio.
El primero del que tengo conocimiento fue en los años 70’s cuando era seminarista en Salamanca, donde organizó, junto con CCOO, la primera huelga del mundo en un seminario. Prometieron muchas cosas a los seminaristas, pero al final sólo consiguieron una (que no estaba en el “programa): eliminar las asignaturas tomistas para sustituirla por la modernistas del CVII.
Posteriormente, cuando fue nombrado rector del seminario de Santander, solía suspender a los alumnos que mostraban “veleidades” franquistas y llegó al extremo de ordenar sacerdotes a dos diáconos que habían tenido relaciones con dos de sus acólitas, dejando a una de ellas embarazada. Tanto escándalo produjo ese hecho que el nuncio prometió que mientras él estuviera en su cargo tal rector nunca sería ordenado obispo. Y así fue, hasta que se retiró.
Posteriormente, tras su paso por Oviedo (donde se le conocía como “el oso de oro”) y por Valencia, aterrizó en Madrid inaugurando un nuevo estilo de pastoral. Su estreno fue la autorización de un acto de New Age a cargo de Monedero y Podemos en la parroquia de Santo Tomás de Villanueva, con chamán incluido y la asistencia de uno de los sacerdotes parroquiales.
Posteriormente y para mi sorpresa, eliminó el rezo del Rosario en la catedral de la Almudena en la Vigilia de la Inmaculada y para más inri, me aseguró que se había rezado antes de la Vigilia, cosa falsa.
Más tarde protagonizó el escándalo por todos conocido de exonerar a Rita Maestre de su culpa en la profanación de la capilla de la Complutense, otorgándole un perdón que ella no había pedido, y que ella dejó patente afirmando que lo volvería a hacer. Ese “perdón” eclesial motivó al juez a absolverla.
En otro momento concedió la Medalla de la Virgen de la Almudena a la presidenta de la Comunidad de Madrid que promulgó la ley que impone la enseñanza LGTBI en las escuelas y persigue a los padres y directores que no la acaten: Cristina Cifuentes. Oponerse a ello motivó la expulsión de esa Congregación a la persona que osó oponerse a ello.
Otro hito en su palmarés es haber sido el primero en celebrar un acto interreligioso en la Almudena con judíos y musulmanes en que se leyó del Corán y se alabó a Alá como único Dios verdadero (siguiendo el mandato de la ONU, como ha ordenado su jefe de Roma).
También asombró a los fieles de Madrid afirmando que la Virgen también habría apoyado la huelga del Día de la Mujer de hace un par de años, que no fue ni pacífica ni cristiana precisamente.
Aparte de estas hazañas sin parangón en la historia de la Iglesia española, tiene en su haber otras como acompañar a Roma a Carmen Calvo para entrevistarse con el Secretario de Estado del Vaticano para pedir su colaboración en la exhumación de Franco, cosa que evidentemente consiguió, después de muchos falsos desmentidos para marear al personal. En ese viaje posiblemente recibió el placet “papal” para la misión que le ha encomendado el gobierno de Pedro Sánchez: usurpar la titularidad del Valle de los Caídos y expulsar a la comunidad benedictina. Así, desoyó las repetidas llamadas de socorro del prior del Valle de los Caídos cuando la Basílica fue invadida y profanada por el gobierno, máxime expresando, junto con la Conferencia Episcopal, su aprobación de la espuria exhumación de Franco con la consiguiente violación de un Tratado Internacional con la Iglesia.
Todo esto y más es la semblanza de un cardenal que por sus frutos se conoce que no lo es de la Iglesia católica sino de otra muy distinta… la MASÓNICA.
Y para remate lo ocurrido ayer mismo: un seminario sobre satanismo en la Universidad Complutense de Madrid (fundada por la Iglesia) con un ritual como colofón, sin que el pastor de la Iglesia de Madrid diga una sólo palabra al respecto. Y el que calla… otorga, como también hiciera su jefe de Roma cuando erigieron una estatua de Moloc en el Coliseo Romano hace unas semanas.
*Presidenta de Movimiento por España

ENTREVISTA a José Ignacio Irusta, exlíder de Falange Vasconavarra

  ENTREVISTA a José Ignacio Irusta, exlíder de Falange Vasconavarra: «Algunos contribuimos bastante al fin de ETA en 2010» 25 de noviembre d...